5 consejos sobre qué hacer

Siempre y en todo momento pasa que teníamos un plan con un amigo, un individuo especial o, sencillamente, con alguien que conocimos la semana pasada y, en el final, no hace aparición.

Todos poseemos imprevisibles y, asimismo, puede que no nos venga de gusto quedar un día pero hay una gran diferencia entre tener un mal día y no poder quedar a de manera directa dejar plantado a los demás de manera sistemática.

Que nos dejen plantados cada dos por tres no es bueno para nuestra autoestima puesto que nadie desea sentirse rechazado. Si eres de los que de manera frecuente se protesta desde el “me dejan plantado regularmente” este artículo es para ti. Veamos bastantes consejos sobre qué llevar a cabo.

Me dejan plantado con frecuencia: ¿qué puedo hacer?

La mayor parte de nosotros nos divertimos quedando con otras personas para proceder a un bar, un restaurante, ofrecer un recorrido o, sencillamente, quedarse en la casa de un conocido. Así sea un amigo, un novio o una cita, lo cierto es que quedar con alguien suele ser un instante de interacción que forma una parte de la necesidad humana de la sociabilidad. Es posible que nos llamemos “antisociales”, pero en la mayoría de los casos nos atrae pasar tiempo con otra gente.

Por desgracia, a veces nuestros proyectos se ven truncados. Tras bañarnos, vestirnos, arreglarnos y prepararnos para quedar con nuestra cita, nuestro grupo de amigos o simplemente para ver a alguien que hacía mucho que no veíamos va y nos comunica que no puede quedar, que pasó algo. Es posible que aun ni nos diga nada, que o espere que nosotros lo supongamos o, por sorprendente (e irritante) que nos logre parecer, se le ha olvidado que tenía reservado el día de hoy con nosotros.

Una, dos o varias raras veces mucho más es soportable. Todo el planeta tiene un imprevisto en algún momento y no posee por qué razón sentirse mal por no haber podido asistir. Debemos reconocer que incluso a nosotros nos puede ofrecer pereza quedar un día y que, de forma asertiva, decidamos anular el plan. Ahora, si nos dejan plantados mucho es habitual meditar que algo malo pasa e, aun, pensemos que es por culpa nuestra, que aquella persona que se suponía que le gustaba vernos resulta que en el final de todo no le interesamos tanto.

Las causas tras que un individuo nos deje plantados son muchos y, realmente, si no se hablan las cosas ni se le pregunta por qué no se ha presentado cuando teníamos acordado nos es imposible adivinar el motivo de su plantón. Sea lo que haya pasado (o lo que haya amado) nosotros apenas podemos hacer nada de cara a su parte, pero sí por la nuestra. Tenemos la posibilidad de proseguir una serie de consejos para conducir mejor el plantón y que al menos no nos llevemos un disgusto mayor del que ya piensa quedarse plantado.

1. Procurar encontrar a nuestra cita

Antes que nada, no debemos suponer que nos dejaron plantados sin motivo. En ocasiones pasan cosas, y puede que algo malo le haya sucedido a nuestra cita. Tanto si es un amigo de seguridad como una nueva amistad o posible pareja, lo destacado es intentar localizarlo, saber si pasó algo que explique su tardanza o ausencia.

O sea algo que quizás no nos planteamos con una persona que ya nos dejó plantados antes, pero lo destacado es por lo menos intentar ver dónde está. Si prosigue en el hogar y semeja que ni se ha listo, entonces por lo menos entendemos que le hemos estado esperando de más.

Puede sonar extraño, pero realmente hay personas que se olvidan de que tenían una cita. No es que sean malas personas, simplemente olvidadizas y con localizarlas y recordarles que tenían plan se puede arreglar un tanto la situación. El plantón ya está asegurado, pero por lo menos sabemos que no es voluntario.

Si por contra ni se digna en darnos señales de vida o suena a que se está inventando una explicación para no quedar, entonces es obvio que a esa persona le ofrecemos bastante igual. En este caso que se quede en su casa, mejor nos montamos la celebración nosotros solitos.

2. No perder la calma

Es obvio que el que nos dejen plantados no nos irá a sentar bien, pero no merece la pena perder la tranquilidad por alguien que no ha venido, sea de manera consciente o sencillamente por el hecho de que se ha olvidado.

En el instante en el que sabemos que quien debía venir no viene lo mejor que tenemos la posibilidad de llevar a cabo es evitar que la situación vaya a peor. Debemos intentar sostener la tranquilidad, evitar enfadarnos y mucho menos llamar y recriminarle a la otra sección que no haya venido.

Contamos derecho a estar disgustados, de eso no hay duda, pero también debemos procurar mantener la cabeza fría porque en ardiente se tienen la posibilidad de decir muchas burradas y nunca sabemos si realmente pasó algo grave o la otra persona ha empezado a sentir ansiedad y ha cancelado planes a último instante pues no sabe como gestionarla.

Además de esto, ¿de qué nos sirve enfadarnos cuando nos han vuelto a dejar plantados? Si es algo que nos pasó anteriormente no podemos perder la tranquilidad cada vez que pasa, ya que perderemos mucha salud psicológica con el paso del tiempo. Mejor admitirlo y comenzar a dejar de contar con esa persona para futuros planes.

3. No alimentar el drama

Suena extraño meditar que tenemos la posibilidad de accionar habitual cuando nos acaban de dejar plantados. Es posible que la otra sección no sepa ver el lado negativo de no haber avisado con suficiente tiempo de que no iba a venir.

Puede ser que verdaderamente no lo realice a malas, que sea esta su forma de ser y que verdaderamente no caiga en lo malo que puede ser para otra persona el proponer un plan a fin de que después no lo haga.

Si nos escribe al cabo de cierto tiempo como si no hubiese pasado nada lo mejor que podemos llevar a cabo es accionar de la misma forma, exponiendo que no nos afectó esta situación y, si se trata de una cita o de una persona en la que no tienes tanta seguridad, lo destacado es ser dignos y no engrandecer lo que nos importa que no venga.

4. No vengarse

Por mucho daño que nos haga dado que nos dejen plantados, vengarse no es la solución. Está muy feo y lo único que conseguiremos será agrandar la bola de las desilusiones, desazones y malos rollos.

No podemos esperar reclamar puntualidad y que al ver que no cumplen con los proyectos, dejar tirada a esa persona la próxima vez. Esto, lejos de verse como una lección con su propia medicina, la otra persona lo comprenderá como algo a malas, y empezará a sentirse en la independencia de justificar sus futuras ausencias con un “pero tú asimismo me dejaste plantado”.

5. Explotar el momento

Situación propia de quedar con un amigo: hemos dicho de ir a un bar a las 17h. Nosotros llegamos puntuales al lugar, aguardamos y esperamos y vemos que ese “buen” amigo no viene. ¿Y en este momento qué?

Bueno, si la vida te da limones haz limonada. No tenemos la posibilidad de esperar estar de mal humor en un bar porque el otro no viene. La iniciativa era quedar con él pero, si no viene, puesto que estamos ahí aprovechamos el momento y nos solicitamos algo para tomar.

Tanto si nos deja plantados porque quiere como si pasó algo malo lo mejor que tenemos la posibilidad de realizar es no amargarnos. Nadie nos impide disfrutar de la tarde porque nos hayan dejado plantados.

En ocasiones es preferible estar solo que mal acompañado, y puede que hasta nos ayuda para conocer a alguien nuevo en ese rincón y sino siempre y en todo momento tenemos la posibilidad de llamar a otro amigo que sea mucho más fiable y que rellene la sepa del otro.

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