5 pasos para quererse uno mismo cuando sufres inconvenientes de pareja

Bastante gente asisten a mi solicitud de coaching pues tienen problemas con su pareja. No son contentos y no saben qué llevar a cabo.

Piensan que la pareja no los desea, viven enganchados (codependientes) y sufren. Desesperan en el momento en que piensan que el cariño o la aprobación debe llegar de fuera (a través de su pareja) y no llega exactamente como ellos desearían. Viven con frustración, ansiedad, posesividad, celos, etcétera.

La relación se vuelve tóxica en el momento en que esperas que el amor venga solo de tu pareja. Tu pareja te puede mostrar más o menos afecto, cariño y escucha, pero lo que no puedes esperar es que tu pareja llene tu corazón.

Qué es verdaderamente la autovaloración

El corazón no puede llenarlo absolutamente nadie mucho más que tú. Tienes que estudiar a admitir que hay amor dentro de ti. La autovaloración pasa en el momento en que te percatas de que el cariño está en ti, o, mejor dicho, es tu esencia.

Cuando descubres que eres amor, entonces das amor a todos y cada uno de los seres (y no sólo a tu pareja), pues el amor es el perfume que desprende tu alma, quién eres de todos modos. El amor no es algo que tengas que realizar, es tu identidad. Y cuando aprendes a vivirte desde tu identidad más profunda, entonces das sin esperar nada a cambio y puedes tener una relación sana.

He dicho una “relación sana” y no “feliz”. Esto quiere decir que tu relación va a estar fundamentada en la aceptación del otro (sin quererle cambiar). La felicidad no la buscarás en la relación, sino que la hallarás en ti, y la relación lo que va a hacer es amplificar eso que has encontrado dentro.

La autovaloración es admitir o percatarse de que ahora eres un ser completo y no te falta nada pues en el momento en que te vives desde el cariño, nada te falta. La autovaloración va alén de lo que piensas o consigas pensar de ti. No es tu autoimagen.

La autoestima es lo que eres antes aun de que pienses algo sobre ti. Es el sustrato último de tu situación y coincide con el sustrato de todo lo desarrollado. Es la consciencia que está en ti y en todos. Ser siendo consciente de ser uno con el amor, que es la esencia de todo, es vivir con autoestima.

¿Y por qué razón buscamos el cariño fuera de nosotros?

Por una confusión mental. Hemos creído ser algo que no somos. Nos hemos identificado con lo que nuestra mente nos dice que somos. Hemos creído que somos un “yo” que tiene un cuerpo y unos pensamientos. Pero sin darnos cuenta que ese “yo” de todos modos es un pensamiento que puede ser observado.

Y de hecho, no somos nada de lo que tenemos la posibilidad de ver o meditar. Somos el espacio donde se muestran y desaparecen nuestros pensamientos. Pero nos hemos confundido (debido a una falta de claridad o consciencia) y hemos creído ser uno de esos pensamientos que observamos: un pensamiento que ha cultivado una historia alrededor y que se cree el protagonista de nuestras vidas.

A ese pensamiento le llamamos ego o “yo”. Ese “yo” personaje por definición está carente de amor y vive desde el temor, ya que para existir precisa del “tú” u “otro” (que le es irreconocible).

El ego vive creyendo que está separado de toda la verdad. El “yo” fundamenta su existencia en la dualidad donde hay muchos “otros”. El “yo” no puede existir sin sentirse aislado o separado, y de ahí que, busca desesperadamente completarse. Y la forma más directa de completarse es buscando el amor a través de una “pareja”.

Lo que no sabe el “yo” es que por más parejas que tenga, el “yo” nunca se sentirá completo. El “yo” por definición es la ilusión de separación de la verdad, de lo que realmente eres (amor). En otras expresiones, por mucho más parejas que tengas, tu “yo” siempre va a sentir que le falta algo y nunca estará satisfecho.

¿Cómo resolver un problema que hasta ahora achacabas a tu pareja?

No se puede solucionar un inconveniente desde exactamente el mismo nivel donde fue creado (el “yo”). La solución no está en conseguir que cambie tu pareja. Tampoco está en cambiar tu “yo” por otro “yo”. El inconveniente es la ignorancia y la solución está en abrir los ojos a tu verdadero rostro. El inconveniente es que te has creído ser un personaje que se siente separado de su pareja y vive ahogado en un mar de temor y emociones.

El ego es como una ola que se cree separada de las otras olas. Pero en verdad, tú no eres la ola, eres el océano entero manifestado mediante todas y cada una de las olas. No eres el ego, eres la misma consciencia que habita dentro ti y de tu pareja y de todo. En el fondo tú eres la pareja que estás buscando, y tu pareja es otra versión de ti. La pareja es un espéculo donde puedes verte reflejado.

Intentar cambiar a la pareja es como intentar cambiar lo que ves en un espejo. La pareja solo cambia cuando aprendes a ver con otros ojos. Cuando dejas de buscar el amor en la pareja y lo encuentras dentro de ti, tu pareja te refleja ese amor que has encontrado. El inconveniente de pareja se soluciona por consiguiente en el momento en que reconoces el cariño que siempre y en todo momento ha habitado en ti.

A continuación, daré 5 pasos para abrirte al verdadero y único amor de tu vida (y eres tú).

1. Enfoca tu pensamiento en tu centro mucho más alto

Para empezar a admitir tu esencia, tu verdadera identidad (más allá del “yo”) es importante que poseas fe en ti, es decir en tu verdadero Ser o esencia. La fe en el ti es lo que va a hacer que vayas, de a poco, transformándote como una larva se convierte en una mariposa. Centra por ende tu pensamiento en lo más elevado que consigas concebir en ti: el amor eterno, la sabiduría eterna, la verdad eterna. Ésas son las 3 características esenciales de tu verdadero Ser.

Como dijo el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov, si se piensa un fruto y se ve de qué forma interpretar piel, pulpa y hueso; piel, que envuelve y protege al fruto corresponde al plano físico; pulpa, en donde circulan las corrientes de vida, corresponde al mundo psíquico; y hueso, que afirma la reproducción del fruto, corresponde al planeta espiritual.

Si se transponen a la vida espiritual, la piel del fruto es la sabiduría que protege, retiene y conserva; la pulpa es el amor que se come y sostiene la vida y, en lo que se refiere al hueso que plantamos, representa la verdad por el hecho de que solo lo que es verdadero perpetúa la vida.

Recuerda que, en el fondo eres el océano (el amor) expresándose con apariencia de ola (humano). El cariño eres tú sin identificarte con tu ego. Tu ego es lo único que te divide de tu esencia. No tienes que cambiar nada, sencillamente debes estudiar a verte con otros ojos. Y para ver, primero necesitas opinar o tener fe. Ponlo en práctica y verás. Cultiva la fe en ti como un ser de amor, sabiduría y verdad que no cambia, o dicho de manera simplificada, un ser de puro “amor”.

2. Cuida tu templo (el cuerpo)

Para poder reconocer tu ser especial y terminado te ayudará tener el cuerpo saludable y vital. Es difícil conectar con el cariño si tu cuerpo está tolerando. El cuerpo es el templo que creaste para lograr vivir en esta dimensión terrenal. Es el traje espacial de tu alma. Si tu cuerpo no está bien, el espíritu de amor que eres, es bien difícil que reconozcas quién eres más allá de tu cuerpo.

3. Tranquilidad la cabeza

Para lograr admitir tu esencia, debes calmar tu mente. Es lo que tiene por nombre “meditar”. Pero poca gente puede meditar ya que hay mucho caos en su mente. De ahí que es importante aprender a deshacer el caos antes de sentarte a meditar. Te invito a la meditación del caos a la calma que puedes localizar en mi web. Dura 10 minutos y tiene 2 fases: la primera (de 5 minutos), consiste en expresar todo el caos (o locura) que hay en ti.

Pero debes expresarlo haciendo sonidos tipo (blablbablabajaajasda asfa papfa afsw awwaga akkra rkkla pppara fa a) esto es, dices cosas sin sentido. Debes dejar caer tu disparidad y sin ponerle palabras, solo sonidos sin ningún significado. Y cuando termines esta fase embrollada y también intensa, luego van a venir 5 minutos de calma. En esta segunda etapa solo debes respirar y ver lo que sientes. Esta etapa es para que aprendas a familiarizarte con la tranquilidad que hay en el momento en que no queda estruendos mental (o caos) en la mente.

4. Prepara el contacto con tu esencia

Una vez nuestro cuerpo esté sano y vital y la cabeza calmada, tenemos la posibilidad de ir un paso más hacia el interior. Y vamos a usar la respiración como el puente para adentrarnos en nosotros mismos.
Voy a comunicar contigo entre los ejercicios que sugiero a mis clientes del servicio de coaching. Está inspirado en las enseñanzas de Omraam Mikhaël Aïvanhov y es un ejercicio que trae gigantes provecho para tu psiquis y sistema nervioso. Debe hacerse con el estómago vacío (mínimo 5 horas después de comer) y las instrucciones son:

  • Tapa el orificio izquierdo e inhala por el derecho (4 segundos)
  • Retén (16 segundos)
  • Espira por el izquierdo (8 segundos)
  • Inhala por el izquierdo (4 segundos)
  • Sigue de esta manera hasta que hayas aspirado 6 veces por cada orificio

Si quieres llevar este ejercicio al próximo escenario, cada vez que inhales piensa que tomas Amor o Luz y te haces pequeño tal y como si fueras el punto de un círculo. Toda vez que retengas, imagina que esa Luz o Amor nutre tus células por dentro. Y cada vez que exhales, imagina que expandes esa Luz a todo el Universo entero.

5. Abre el corazón

Ahora hemos comenzado a tocar lo invisible en nosotros con el poder de la respiración consciente. Ahora hay que ingresar dentro del corazón, que es donde realmente mora nuestra verídica identidad o esencia. Y lo vamos a hacer con el poder del canto y la devoción. Tienes que cantar a tu esencia con devoción, imaginándola en el centro de tu corazón como si fuera una Luz blanca, radiante, gloriosa y cálida. Canta a esa luz con todo tu cuerpo, tu cabeza, tu corazón y tu alma. Que tu voz avive la llama que mora en tu interior.

Entrégate a tu centro luminoso. Ofrécele tu mejor canción. Siente lo que afirmas. Siente pasión, gratitud y devoción hacia ti, hacia lo mucho más puro y sagrado que habita en tu corazón. Y si deseas decir unas expresiones, a mi me gustan singularmente estas:

“Amo tu Sabiduría; tengo Fe en tu Amor; Confío en tu Poder. Me entrego a Ti para poderte servir”. O sea, distribución tu ego al Amor que eres en esencia. Esa distribución total a lo más puro y luminoso de tu interior actúa como el agua a fin de que florezcas en Amor.

A medida que vas alimentando esa llama que habita en la cámara secreta de tu corazón, empezarás a rememorar quién eres. Y a medida que vas despertando a tu genuina naturaleza divina (Amor), tu forma de relacionarte con el planeta y los demás se convertirá. Va a haber personas que no soportarán tu nueva identidad (una identidad que no teme) y se alejarán de ti ya que no soportarán que seas libre y poderoso, y habrá almas que se acercarán a ti para comunicar su amor.

En conclusión

Resumiendo: si quieres salir de una relación tóxica, entra en tu interior y recupera el contacto con tu pareja interna (la luz de tu interior que es puro amor). Sólo realizando ese cambio interno puedes esperar cambios externos reales. No es cambiando de pareja de qué manera realmente vas a solucionar tu problema sino ampliando la percepción que tienes de ti primero.

Deja de vivir desde el “yo” (que tiene miedo y busca la seguridad apegándose a una pareja) y descubre qué eres, siempre has sido y siempre vas a ser. res amor y en el momento en que vives con esa consciencia, todos los problemas dejan de existir y vives la perfección del momento presente tal y como es.

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