actividades para efectuar en el hogar

En la situación de hoy de alarma sanitaria generada por el coronavirus, el día a día del confinamiento en casa con un familiar con Alzheimer se transforma en una situación particularmente complicada. De ahí que, aparte de sugerir unas sugerencias generales, consideramos esencial dar algunos consejos y sugerencias de ocupaciones específicas para realizar en el hogar que logren incorporarse en la planificación diaria, apoyadas por nuestro equipo del Área Popular y de Divulgación. 

Planear cada día

La principal tarea que debemos llevar a cabo es entablar unas prácticas que faciliten a nuestro familiar con deterioro cognitivo o demencia seguridad y seguridad en una situación nueva y también incierta. Es muy importante dejar que la persona con Alzheimer también pueda expresar lo que le preocupa, procurar ofrecerle respuestas y comprender su confusión.

Las rutinas y los horarios regulares son un enorme aliado para la gente con Alzheimer, en tanto que facilitan la previsión de lo que va a suceder a lo largo del día. En el producto de sugerencias en general sugerimos una propuesta de rutina diaria. Sin embargo, no se debe ser excesivamente recio y optar por cierta flexibilidad si la persona se muestra inquieta o se niega a cooperar. Hemos de procurar que el ambiente en casa sea calmado, apacible y ordenado. Fijar unas rutinas y horarios contribuirá a ello.

Intentar sostenerse activo

A pesar del confinamiento, las personas con Alzheimer precisan sostenerse activas y seguir realizando cosas de las que disfrutan. Realizar actividades que resultan placenteras contribuye confort y contribuye a reducir la ansiedad o agitación que puede generar el no tener nada que llevar a cabo.

Las actividades que podemos efectuar con una persona con Alzheimer son distintas pero, en esta situación de confinamiento, deberemos restringirlas a aquellas que se puedan efectuar en el residencia de cada uno de ellos y intentar ser creativos. Es clave que la planificación sea verdadera y ajustada a las capacidades y deseos de la persona perjudicada, para evitar frustración o rechazo. Además, las proposiciones deben ser específicas y las debemos recompensar nosotros para reducir la apatía. 

Ciertas actividades para favorecer la estimulación cognitiva y la diversión 

  • Se puede dedicar un momento del día a juegos de mesa u otras actividades lúdicas adaptadas a la capacidad y preferencias de la persona. Por servirnos de un ejemplo, tenemos la posibilidad de esconder pequeños objetos en un envase con legumbres o pasta y solicitarle que los busque, o que adivine de qué se trata solo por el tacto. 
  • Dialogar a partir de objetos con carga sensible efectiva, como pueden ser fotos familiares, pero asimismo podemos valernos de materiales que tengamos guardados en el hogar: periódicos o revistas viejas, cartas, postales, etcétera. Al fin y al cabo, cualquier objeto que sea evocador en función de las prácticas y la narración de vida de nuestro familiar.
  • Efectuar manualidades, pequeñas tareas de bricolaje o colorear. Se puede animar a la persona con Alzheimer a efectuar ocupaciones de recortar y pegar, de costura, realizar pequeñas reparaciones urgentes de objetos del hogar. Atendiendo siempre a los gustos y capacidades de la persona, se tienen la posibilidad de encontrar diferentes actividades que le resulten interesantes. Eso sí, no descuidando jamás su seguridad y comprendiendo que el resultado final es lo de menos si la persona está activa y amena. Es primordial reconocer cualquier pequeño logro para mantener la motivación. 
  • Cuidar de plantas o de mascotas. Se puede dedicar un rato cada día a regar las plantas o sacar las hojas secas. Del mismo modo, si se tiene alguna mascota, formar parte en su precaución: darle de comer, cepillarla, lavarla o acariciarla en un rato de descanso. Si bien las normas de confinamiento permiten salir a la calle para pasear a la mascota, hay que tomar en consideración que no sería el caso (salvo imposibilidad que lo hiciese nadie más) de la gente atacables y que, además de esto, hay que evitar salir a la calle acompañado por más personas, por lo que no sería una actividad indicada para que la efectúen la gente con deterioro cognitivo significativo. 
  • Escuchar música, cantar, bailar. La música tiene poder de estimulación emocional y cognitiva y ayuda a mejorar el estado anímico, la calidad de vida y el confort. Las actividades relacionadas con la música tienen la posibilidad de ser muy buenas para personas con deterioro cognitivo o demencia. Sus efectos se potencian si las canciones tienen una vinculación sensible con los recuerdos y experiencias de la persona. Por este motivo es importante tener una selección de temas significativos, que la persona escuchaba o bailaba cuando era joven o vinculados a instantes contentos de su historia. Si no se tiene a mano música de su temporada o, simplemente, queremos vivir un momento entretenido y que despierte recuerdos y conmuevas, podemos recurrir a Internet, donde podemos encontrar recursos como este o este otro, y continuar navegando para gozar con otras alternativas.
  • Implicar a la persona con Alzheimer en las tareas familiares. Según las habilidades preservadas y familiaridad con el género de actividad, podemos solicitarle que nos ayude en distintas tareas: tender o doblar ropa, emparejar calcetines, poner y eliminar la mesa, barrer, realizar las camas, colaborar en la cocina, etcétera
  • Disfrutar del aire limpio y del sol a pesar de las limitaciones del confinamiento. Sea desde la ventana, patio, balcón o terraza (eludiendo los espacios comunitarios). Asomarse a la calle, que el aire y el sol toquen la cara, oír cantar a los pájaros, ver los árboles, etcétera., va a ayudar a absorber vitaminas y levantar el ánimo. Además, se puede explotar para realizar ocupaciones de observación del entorno: contar farolas, buscar elementos del exterior de una manera o color determinado, etc. 

No olvidar la actividad física

Sabemos que el ejercicio es fundamental para un método de vida beneficioso para la salud. Tener que estar confinado en casa impone muchas limitaciones pero, aun de esta manera, se deben buscar alternativas que dejen un mínimo de actividad física. Además de esto, si nuestro familiar con Alzheimer es una persona activa y goza, por servirnos de un ejemplo, de ofrecer largos paseos, es probable que se sienta singularmente alterado por tener que estar en el hogar, y necesite efectuar otras actividades físicas que le asistan a canalizar esa energía. Por otra parte, si no hacía habitualmente ningún tipo de actividad física, puede ser una aceptable ocasión para comenzarla. En un caso así hay que iniciar lentamente con ejercicios que resulten muy sencillos para no lesionarse. En cualquier caso, hay que buscar la realización de actividades simples y seguras, que minimicen el riesgo de golpes o caídas.

Algunos ejercicios físicos para efectuar en el hogar

Siempre y en todo momento debemos adaptar los ejercicios, la exigencia y el número de reiteraciones a la condición física y de salud general de cada uno de ellos, así como al espacio físico de que disponemos. Hay que evitar cualquier ejercicio que provoque molestias o dolor, o limitar el movimiento justo hasta el punto en que se comience a ver la molestia. Ejemplos de ejercicios que un individuo con Alzheimer podría realizar en el hogar:

  • Subir y bajar escaleras.
  • Jugar a pasarnos un globo o pelota blanda.
  • Llevar la cabeza hacia delante y hacia atrás dando todo el paseo que nos permita nuestra articulación, pero muy de forma lenta y sin forzar. Después, llevar la oreja al hombro, luego la barbilla al pecho y después la otra oreja al otro hombro. Siempre realizar la secuencia de manera lenta y parando en el centro. Finalmente, también despacio y lentamente, desplazar la cabeza llevándola hacia un lado y a otro como diciendo “que no”. 
  • Sentados en una silla con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, separados de forma que queden a la misma amplitud que los hombros, levantamos los brazos lateralmente, con la palma de la mano hacia abajo, hasta llegar a la altura de los hombros. Soportamos un máximo de 5-10 segundos y bajamos poco a poco. 
  • Exactamente el mismo ejercicio previo pero levantado los brazos adelante, hacia adelante. Si nos observamos capaces y no tenemos ninguna contraindicación tenemos la posibilidad de realizar estos ejercicios manteniendo algún objeto con un peso moderado. 
  • Levantarse y sentarse de una silla, tratando no utilizar las manos, pero si es imposible o hay problemas de estabilidad o equilibrio, hacerlo con una silla o sillón con brazos 
  • Parado, apoyados en el respaldo de una silla o en una mesa, nos ponemos de forma lenta de puntillas y después volver a respaldar todo el pie. 
  • Apoyados como en el ejercicio previo, vamos doblando, de forma alternativa, una y otra rodilla.

Estos son solo algunos ejemplos de ejercicios para sostenerla actividad física en casa. Siempre y cuando sea factible, se aconseja continuar consejos o pautas que puedan provenir de los expertos del centro de día al que tal vez asista normalmente la persona con Alzheimer, o de los especialistas de referencia. Es esencial rememorar que “actividad física” es cualquier movimiento corporal que da lugar a un gasto de energía, esto es: desplazarse.

Las recomendaciones generales que aquí mostramos en ningún caso sustituyen el consejo médico especializado. Ante cualquier duda en relación a la situación particular hay que consultar con el médico de referencia y abstenerse de la realización de ejercicios físicos hasta conseguir una contestación. 

Usar la tecnología para mantener contactos familiares y sociales

La tecnología y las comunidades nos pueden ayudar a estar en contacto con nuestros seres queridos y relacionarnos a distancia con personas a las que, gracias a la situación que vivimos, no podemos ver de forma presencial. Podemos llamar, chatear o efectuar videollamadas. Sin embargo, si no tenemos las herramientas tecnológicas necesarias, el teléfono puede ser un gran aliado para romper mínimamente con el aislamiento, estar en contacto con otras personas y solicitar consejos o ayuda si fuera preciso. 

 

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