Administración de conflictos – Psicoterapia corto y positiva. Terapia de pareja, individual y de jovenes

Administración de conflictos: los
2 puntos de vista

Julia alza la voz, y dice
“¿Cómo puedes no entender mi punto de vista? Tengo razón y tu lo sabes. Eres
demasiado testarudo para admitirlo!”

Carlos responde “Eso no es
para nada lo que pasó. ¿De qué forma puedes no verlo? Lo que yo digo es la realidad, tú
andas muy equivocada. Tienes que aceptarlo!”

Yo intervengo y digo “chicos, voy a tener que interrumpiros porque os estáis perdiendo en vuestras causas”

Los dos me miran mientras que
Julia afirma “Bueno….¿Quién tiene la razón? ¿Él o yo?”

“Los 2 la tenéis. Dejad
que me explique.”

La discusión de Julia y
Carlos muestra unos de los problemas más comunes durante un enfrentamiento: a
menudo, las parejas se ven como contrincantes en lugar de íntimos socios en una
batalla contra los malentendidos, y se culpan mutuamente por los inconvenientes de
la relación. Esto es muy destructivo para su vínculo emocional y conduce a mucho más
desconexión y discusiones.

Para mejorar el diálogo cuando
nos encontramos en la mitad de una discusión, fomenta la tolerancia: admitir que
cada situación puede ser vista desde distintas perspectivas y todas y cada una son igual
de válidas, y tienen exactamente el mismo peso. Para guiarte en este aspecto,
compartiremos tres cambios de punto de vista que tuvieron efectos muy
positivos en las parejas.

Estos tres cambios de
visión nos recuerdan también que siempre podemos aprender algo de la
visión de nuestro/a compañero/a. Adoptando una exclusiva visión sobre lo que
sucede, el enfrentamiento deja de marchar como una barrera a la conexión y se
transforma en un puente al mutuo entendimiento.

El conflicto se
encuentra en el espacio intermedio

El primer cambio de perspectiva del que vamos a hablar trata de ver el problema como algo que habita en el espacio entre los dos y no como producto de la culpa exclusiva del otro. En el momento en que las parejas discuten son como dos islas separadas por aguas turbulentas.

En lugar de intentar reparar
el punto de vista del otro, las parejas deberían focalizarse en apaciguar esas
aguas. Cuando el mar está ahora relajado, es viable navegar por la área de
lo que semeja el camino hacia la realidad de lo que pasa, de la
situación.

Requerimos viajar a la
isla de nuestro/a compañero/a para poder ver el planeta con sus ojos. Es habitual
que en medio de un enfrentamiento nos estanquemos en nuestra isla y comencemos a
lanzar rocas verbales a la isla de nuestra pareja. No obstante, si nadamos,
paseamos y vemos el inconveniente desde su punto de vista, aumentamos las posibilidades
de cambiar nuestra perspectiva hacia el “Oh, ya entiendo pues lo ves de esta
manera, en este momento todo tiene sentido”.

Una vez aceptamos la iniciativa
de que en cada desacuerdo hay siempre y en todo momento dos puntos distintos pero igual de
válidos, ya no es necesario discutir en defensa de la propia situación. Al
contrario, esto deja empatizar con los sentimientos de la pareja y comprender
completamente “su isla”. Esto no significa necesariamente que debamos estar de
acuerdo con ella, pero es vital para comprender de dónde viene todo. En el momento en que haces
esto, y tu pareja lo hace por ti, hallar una solución que funcione para los
dos se convierte en una labor mucho más fácil.

Localizar el elefante en la
habitación

Hay un cuento sobre cinco hombres ciegos que deseaban conocer qué era un colosal bulto plantado en la habitación (un elefante), tocándolo con las manos:

gestion-de-conflictos

En el momento en que el primer hombre
tocó la pierna ha dicho: “El elefante es un pilar”

El segundo dijo: “No, es
una cuerda” cuando tocó la cola

El tercero ha dicho: “Es como
una rama de árbol ancha” mientras tocaba el leño del elefante

El cuarto hombre ha dicho: “No,
es un muro colosal” mientras que le tocaba la barriga

El quinto hombre dijo: “Es
una tubería durísima” cuando le tocó el colmillo

Los hombres empezaron a
discutir sobre el elefante y cada uno insistía en que tenía razón.

Para ti y para mi está
claro: todos llevan razón. Lo que deseo decir es que en casi todas
las peleas, hay un elefante invisible en la habitación, y la realidad sobre él
descansa en algún punto en el medio de las dos perspectivas. Aun el color
gris del elefante nos dice de manera metafórica que no hay jamás solo una visión
de los hechos. Los problemas no suelen ser o blancos o negros, tienen matices.

La moraleja de esta
historia recae sobre percatarse de que la perspectiva de tu compañero es igual
de válida que la tuya. No tienes porqué estar de acuerdo, pero para resolver un
enfrentamiento, es necesario que enseñes respeto por sus críticas.

Comprueba tu remera

El tercer cambio de perspectiva es lo que se llama el enfoque “verifica tu camiseta”. De manera frecuente en un conflicto, estamos como en distintos equipos tratando ganar puntos y sacarle virtud al otro. Cuando esto pasa, los 2 perdemos. El objetivo de una discusión de un conflicto es localizar la mejor solución para los 2, una que beneficie a todos. A veces esto requiere compromiso, en otras ocasiones sencillamente es necesario comprensión.

Puede ser de asistencia el hecho de imaginar que bajo la ropa de cada uno hay una remera del mismo color. Hay veces en las que nos olvidamos y le pasamos la pelota al equipo equivocado; pero si comprobamos nuestra remera, nos recordará que nos la debemos pasar entre nosotros, trabajar juntos y marcar puntos contra el malentendido.

Si tienes inconvenientes para entender la visión de tu compañero/a, puede ser por el hecho de que lo ves tal y como si formara una parte del otro equipo. O sea muy frecuente. Comunmente destacamos nuestras cualidades positivas y etiquetamos a nuestra pareja con características negativas. Este fenómeno lleva por nombre “La atribución fundamental del fallo”. Se semeja mucho a decir: “Yo estoy bien; tú eres deficiente”

Esta visión competitiva obstaculiza el sendero a la resolución de conflictos. La forma de solucionarlo es sentir las mismas cualidades de tu pareja que percibes en ti (que no es mucho más que otra forma de estar en el mismo equipo).

Estos tres cambios pueden ayudarte bastante pues nos recuerdan que debemos prestar atención a la versión de la historia que protege el otro.

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