Cómo admitir que no te quiere: 8 claves sicológicas

En el momento en que amas a alguien pero esa persona no te corresponde ¿qué haces? Puede que sea alguien con quien tuviste una relación muy íntima anteriormente, puede que sea sencillamente un “crush”, un amor platónico…

Sea como sea, que el afecto y el cariño no sean correspondidos duele mucho, demasiado. No podemos empeñarnos o albergar la esperanza de que nos va a querer porque, tristemente, lo mucho más probable es que no vaya a acontecer.

Como personas maduras, adultas y racionales debemos intentar pasar página, debemos admitir que no nos desea y a continuación vamos a ver algunos pasos para conseguir superarlo.

De qué manera aceptar que no te desea

Puede que llegue un instante en la vida que tras una larga y también intensa relación, esta se rompe. Al principio es difícil, cuesta incluso asumir que no sois nada, pero es un hecho: ya no hay pareja. En otras ocasiones pasa que jamás habéis sido nada, pero estás enamorado o enamorada de alguien a quien consideras especial, auque él o ella no opina lo mismo de ti. Y parece que va a seguir siendo de esta manera, conque ¿qué le vamos a hacer?

Así sea tu ex, una persona de la que andas enamorado o, incluso, un amigo con el que has perdido la relación, ha llegado el momento de aceptar que no te quiere. La reciprocidad que tanto ansías sencillamente no existe, no hay “feeling”. Es posible que idolatres a esa persona pero para ella tú no eres tan esencial, o simplemente le has dejado de interesar. Andas perdiendo el tiempo y las energías continuando queriéndola y decir adiós es lo más conveniente para tu confort.

Aceptar que no te desea alguien a quien aprecias es bien difícil de asumir. Si bien de forma racional es posible que sepamos qué debemos realizar, siempre la teoría suena mucho más simple de lo que en realidad es la práctica. Necesitaremos esfuerzo, reflexión y puede que hasta lágrimas para admitir visto que ya no nos desea o nunca nos ha querido alguien importante para nosotros, pero se puede conseguir. Veamos unos cuantos consejos en forma de guía:

1. Entender la situación

El paso inicial para aceptar que no te desea es entender exactamente en qué situación estamos. Es posible que terminemos de romper con nuestra pareja, que un individuo de la que estamos enamorados nos haya rechazado o que un amigo nos haya dejado de charlar por cualquier fundamento…

Sea la situación que sea es primordial entender todo lo que sucedió, relacionar las causas con sus secuelas y entender hasta qué punto la situación es dependiente de nosotros, de los dos o ha sido un cúmulo de casualidades que han hecho que nosotros sintamos algo que no es correspondido por el otro.

La iniciativa de todo esto es comprender que hay cosas que no dependen de nosotros y otras que, si bien sí, tienen la posibilidad de irnos rana. No siempre se consigue lo que uno se propone y, en materia de amor, o sea una regla bastante común. Al menos, podremos admitir un tanto mejor el rechazo entendiendo todo cuanto esté en nuestra mano.

2. No se pueden supervisar los sentimientos del resto

Siempre hay que entender que no podemos supervisar los sentimientos del resto ni enviar en el corazón de otra persona. No tenemos la posibilidad de forzar a nadie que nos desee, ni tampoco obligarla a que nos prosiga queriendo una vez la llama del amor o de la amistad se ha apagado. El rechazo sentimental es doloroso, pero más doloroso es empeñarse en que algo mágicamente va a cambiar por el hecho de que nosotros queremos.

3. Poner distancia

En muchas ocasiones la mejor manera de apresurar el proceso de aceptación de que no nos quiere alguien es, simplemente, poner tierra de por en medio. La distancia nos irá a contribuir a olvidarla y, consecuentemente, reducirán nuestras ganas de que deseamos que la otra persona nos prosiga deseando.

Ojos que no ven, corazón que no siente. Si dejamos de quedar con ese ex novio o ex- amigo, le solicitamos a las amistades que tengamos en común que no nos inviten si entre los 2 está o, de manera directa, nos alejamos por un tiempo de donde vive vamos a poder hallar que los sentimientos tan intensos que sentimos hacia él o ella vayan debilitándose.

Y no solo charlamos de distancia física, sino asimismo popular. Una gran idea para achicar lo que sentimos hacia esa persona y hacer que lo que sabemos, que es que no nos quiere, se vuelva más claro y fuerte en nuestra cabeza es eludiendo cualquier estímulo procedente de ella y para ello no hay mejor técnica que la del contacto cero: hacerla desaparecer de las redes sociales y evitar tener cualquier objeto de el en el hogar.

4. No culpar a nadie

Tiende a suceder que vivimos el que nos rechacen como una suerte de ataque, especialmente si nos dan a entender que es por el hecho de que no valemos lo bastante o pues no somos de su gusto. Esto puede afectarnos a nivel de la autoestima y el autoconcepto, realizando que nos preguntemos si es porque no somos guapos, capaces, completados, particulares…

Cada uno de ellos tiene sus deseos, pero asimismo hay que tener en consideración que el negar a alguien no quiere decir que se haga porque no le agrada, sino que asimismo pueden estar implicados múltiples causantes como el temor a una relación, estar ahora comprometido con otra persona o, simplemente, porque no existe nada que le despierte ganas de mantener ningún género de relación con nosotros.

Nadie nos debe nada. No tenemos la posibilidad de culpar a absolutamente nadie de que nos haya rechazado, ni tampoco culparnos a nosotros mismos de que no lo valemos. Cada cual tiene sus pros y sus contras, y ni aún así son garantía suficiente de que nos aseguren que hayamos ido a hallar tener una relación con un individuo que, supuestamente, podríamos gustarle. En ocasiones, incluso la persona mucho más especial no se convierte en un individuo particular.

5. Rodearse de conocidos cercanos

Perdimos un amigo o una pareja o, directamente, nos ha rechazado alguien que pensábamos que sí nos iba a querer. Hay que rellenar ese hueco que nos dejó y lo destacado para esto es quedar con quienes sí nos quieren.

Del mismo modo que hay que admitir que esa persona particular no nos quiere hay que procurar ver que hay personas destacables en nuestro entorno y que además nos quieren.

Añadido a esto, nuestras amistades, familiares o demás conocidos cercanos tienen la posibilidad de servirnos como buenísimos distractores, poniendo el foco de atención hacia los buenos momentos que estaremos viviendo con ellos y dejando de lado los que no lograron ser o que fueron con quien no nos desea.

6. No aguardar una disculpa

Es posible que aguardamos una disculpa una vez que nuestra pareja haya roto con nosotros o que un amigo nos haya dejado de lado. Deseamos respuestas, una mínima explicación del por qué razón: “¿Hay otra persona?” “¿Me puso los cuernos?” “¿Cometí un fallo?” “¿Le parezco poco entretenido?”

El fundamento detrás de que nos hayan rechazado puede ser muy diverso y es posible que jamás lo sepamos. Sí que es verdad que a veces nos lo afirma, lo cual es de agradecer porque así nos ayuda a superar la fase de duelo mejor, pero otras no se tiene tanta suerte y nos deja pensando y pensando qué podría haber sucedido, lo cual nos desgasta mentalmente.

No es sano aguardar siempre y en todo momento una disculpa ni tampoco una explicación. De hecho, es posible que la otra sección también la espere por el hecho de que nos considere los responsables de que esto haya ido mal, de que no haya funcionado, aunque ni nosotros mismos sepamos exactamente el qué. Cada uno de ellos puede tener una visión muy distinta de de qué manera fue la relación, con lo cual es bastante probable que ambos os consideréis “la víctima”.

7. Permitirse sentirse mal

Es normal que, al notar que una persona que deseamos pero que no nos corresponde, nos sintamos tristes. Disponemos derecho a sentirnos de este modo, de hecho, debemos permitirnos estar tristes.

Es positivo que sintamos esas conmuevas y nos tomemos nuestro tiempo para pensar sobre lo que ocurrió, reflexión que nos va a ayudar a aceptar que no nos desea. Percatarnos de que estamos tolerando por él o ella nos va a ayudar a entender de primera mano la triste situación, que no nos quiere.

8. Cuidarse

En eso que intentamos admitir de en el momento en que no nos desea, no debemos descuidar nuestra salud física y mental. Lo más sano que podemos hacer en estos momentos es trabajar la relación con la persona más importante de nuestra vida: nosotros mismos. Por ello debemos centrarnos en cultivar un óptimo amor propio y respeto hacia nuestra persona.

La única forma de tener una buena relación con el resto es manteniendo una buena relación con nosotros mismos, satisfaciendo nuestras necesidades y cumpliendo nuestros sueños. Debemos mantener nuestras aficiones, vigilar la dieta, realizar ejercicio y seguir quedando con amigos y familiares. Debemos mantener ocupaciones significativas para lograr distraernos y conseguir ser felices.

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