Cómo encontrar pareja permanente: 5 consejos prácticos

Muchas personas, al llegar a determinada edad, empieza a preocuparse por localizar una pareja, una persona con la que comunicar el resto de su historia.

Nos hicieron creer que todos tenemos que tener novio/a o esposo/a para ser felices o, por lo menos, tener una vida completa.

La idea de que solo seremos felices si encontramos el cariño es un tanto recalcitrante, pero al marge de esto es cierto que muchas preguntas se preguntan de qué manera localizar pareja estable y, ahora, vamos a tratar de ayudarles dándoles ciertos avisos.

De qué manera localizar pareja permanente: ideas fundamentales a tener en consideración

A pesar de que entendemos que la soledad no es nada malo, la mayor parte de los mortales busca en algún instante de su vidas una pareja, una media naranja. Ya sea por el hecho de que realmente deseamos comunicar nuestras vidas con alguien o pues la sociedad nos ha metido la iniciativa de que unicamente se puede ser feliz teniendo pareja, lo cierto es que bastante gente ansían hallar a alguien que piensan que les hará felices.

Esta cuestión se puede convertir en una verdadera obsesión. En su búsqueda por localizar al chaval o chavala ideal, miles, mejor dicho, miles de individuos se descargan cada día toda clase de aplicaciones para ver si tienen suerte en este tan incierto y extraño mundo como puede ser el del amor. Miran cientos y cientos de perfiles, le dan “me agrada” a otros tantos y, si hay suerte, tienen algún “match”, o sea, alguien semeja que siente interés por ellos.

¿De verdad es tan esencial tener una pareja estable? La respuesta corta es no, claro, pero es indudable que bastante gente sienten lo detener una pareja como una necesidad básica, algo fundamental para sus vidas, tanto que la soltería les hace pavor.

El problema es que corren el riesgo de sobrevalorar las bondades de tener pareja, llegando al punto de que en el momento en que la consigan puede que se den con la realidad de morros, viendo que tener o no tener novio o novio no es lo que nos otorga felicidad, sino la manera de qué manera hagamos en frente de la vida.

Detallar una relación durable puede significar bastante para según qué personas, al paso que para otras es algo más bien secundario, en plan que si tienen la suerte de conseguir pareja permanente no se quejarán pero tampoco la buscan intensamente. Asimismo, y como hemos sugerido con la cuestión de que la sociedad nos presiona para tener pareja, son múltiples causantes los que influyen en el deseo de tener o no una pareja estable, entre ellos la edad, la situación económica, las experiencias previas, la civilización…

¿Por qué razón es tan difícil hallar el amor?

Antes de ver de qué forma localizar pareja permanente, es requisito comprender las probables causas que han evitado que aún no tengamos pareja. Es normal que, tras mucho intentar localizar una pareja estable pero no tener éxito, posiblemente surjan sentimientos de responsabilidad, inseguridad y muchas dudas. Algunas preguntas que tienen la posibilidad de empezar a resonar en nuestra cabeza, prácticamente rozando la ideación obsesiva, son:

  • ¿Es que absolutamente nadie me puede querer?
  • ¿Por qué razón me cuesta tanto encontrar el amor?
  • ¿A caso no soy suficiente para nadie

Todas y cada una estas cuestiones terminan erosionando nuestra autovaloración, puesto que se pueden transformar en la creencia de que no valemos lo suficiente, de que no vamos a encontrar a absolutamente nadie con quien compartir nuestras vidas pues a absolutamente nadie le parecemos válido. Una autovaloración dañada supone malestar psicológico, un padecimiento emocional que nos puede sumergir en una depresión.

Pese a que el desánimo y el abatimiento pueden persuadirnos de que no existe nada que realizar, la verdad es que muchos son los aspectos que tenemos la posibilidad de cambiar para poder tener pareja permanente. La compromiso recae sobre nuestros pensamientos y acciones, formas de proceder que tenemos la posibilidad de modificar y, consecuentemente, nos volverán mucho más atrayentes, mucho más alcanzables para potenciales parejas. Veamos aquello que nos dificulta conseguir el cariño.

1. Miedo al fracaso

El problema de bastante gente no es que lo intenten y fracasen, sino que de manera directa no se animan a buscar el cariño por miedo a hacerse daño. O sea a la perfección habitual, pero no se tiene la posibilidad de tener éxito si no se intenta. Pero no procurarlo ahora afirma el fracaso.

Es posible que se haya tenido malas experiencias con otras personas y no se desea volver a pasar el mal trago. También puede suceder que se tema no ser bastante, miedo que se ve reflejado en la forma de relacionarse con el resto, lo cual hace que no se sientan atraídas hacia nosotros.

2. Extrema timidez

Por norma establecida, las personas tímidas se caracterizan por establecer menos relaciones sociales en comparación con la gente que no lo son. Esto no quiere decir que una persona tímida no logre establecer una relación íntima de pareja, pero sí que va a tener mucho más dificultades para lograrlo.

La extrema timidez nos lastra en nuestra búsqueda del amor ya que es sinónimo de menor capacidades sociales. Por fortuna, estas capacidades se pueden mejorar, habiendo tutoriales especializados en el manejo de relaciones interpersonales aparte de asistir a un psicoterapeuta para tratar los problemas que logren haber de base.

3. Baja autovaloración

La baja autovaloración se relaciona con inseguridad y miedo a tener relaciones. En verdad, la baja autoestima es un problema que podemos encontrar en la fobia social y el trastorno de personalidad por evitación.

Por este motivo es esencial acudir a expertos para que nos doten de las herramientas primordiales para aprender a valorarnos, aparte de valorar cuál podría ser el potencial trastorno que haya provocado esta baja autovaloración y también comenzar un régimen para incrementarla.

4. Temor al deber

Finalmente, entre los motivos que nos impiden encontrar pareja contamos el miedo al deber. No nos nos encontramos refiriendo al compromiso previo al matrimonio, sino más bien a la iniciativa de comprometerse con alguien para mantener una relación más profunda y también íntima que no la únicamente sexual.

El miedo al deber puede ser inconsciente, un miedo que se expresa en nuestra cabeza en forma de temor por iniciar cambios en nuestra vida, puesto que la vida en pareja supone modificar nuestra rutina de soltero con bastante seguridad. En el momento en que se sale con alguien hay que poseerlo en cuenta, planear citas, viajes, sacrificar parte de nuestro tiempo. Este grado de deber da miedo a ciertos y, sin quererlo, se boicotean para seguir solteros, aunque no les agrade.

Enamorar a alguien

Consejos para conseguir pareja permanente

Antes de ver algunos consejos que nos ayudarán a conseguir pareja permanente, es primordial comprender que no existe un procedimiento único, infalible y a nivel científico eficiente para localizar pareja estable. Cada persona es como es, única y también irreproducible, con su trayectoria vital y su forma de interpretar emocionalmente su realidad.

Lo que a alguien le puede servir realmente bien para conseguir pareja, a otro es posible que no le vaya muy bien. Igualmente, ahora vamos a ver los principales aspectos para poder prosperar nuestras posibilidades de conseguir pareja estable.

1. La soledad es una ocasión

Mientras que estemos solteros no debemos meditar que somos unos fracasados. La soledad puede ser una gran oportunidad para el autoconocimiento y el crecimiento personal, dándonos el chance de cultivar nuestro mundo interior sin la necesidad de estar pendiente de otra persona, algo verdaderamente difícil cuando se tiene pareja.

Debemos concedernos tiempo para gozar de nuestras aficiones y actividades particulares, entreteniendo nuestra cabeza y pasando el tiempo de una forma verdaderamente agradable. La soledad es una oportunidad para continuar con aquello que nos encanta, aparte de crecer como personas.

2. Pacificar nuestro interior

No se puede conseguir una vida en pareja agradable si no estamos en paz con nuestro interior. Antes de embarcarnos en la aventura para hallar a nuestra media naranja, primero pacificaremos nuestro interior, haciendo un trabajo en nuestro bienestar identificando y manejando nuestras emociones.

Si nos encontramos resentidos, en movimiento, de malhumor, tristes o bajo el influjo de cualquier otra emoción negativa durante mucho tiempo esto nos “amargará”, afectando a nuestra forma de relacionarnos con los demás. Puede que incluso nos volvamos un poco ácidos, gruñones, personas que daremos mala impresión. Y todos sabemos que la primera impresión es primordial.

Es primordial aprovechar y conocer a un psicólogo. Es bastante posible que nuestras malas intenciones sean sencillamente el resultado de cosas malas que nos han ido pasando últimamente, respuestas totalmente normales ante una situación desfavorable. No obstante, asimismo podría haber un trastorno mental detrás, y en ese caso es mejor detectarlo a tiempo y también intervenir lo antes posible.

3. No forzar la búsqueda

No debemos forzarnos e procurar buscar pareja lo antes posible. Puede que tengamos ganas, pero no poseemos porqué estar preparados.

Es difícil decir cuándo es el instante perfecto para ir a buscar una pareja, pero está claro que no será el mejor instante si todavía estamos superando la separación previo o si un rechazo reciente nos ha hecho mucho daño. Primero hay que esperar a que se sane nuestro corazón y, cuando tengamos fuerzas para ir a entender gente, hacerlo sin pensarlo bastante.

4. Expandir nuestro círculo social

Pocos son los casos de personas que conocieron a su pareja en ocasiones totalmente inesperadas, como puede ser paseando en la calle y, sin más, conseguir el número de un desconocido que nos ha parecido atractivo.

A conocer, situaciones de película donde chico conoce a chavala se han dado, no son inviábles. Sin embargo, e ignorando las aplicaciones de ligues, en la mayoría de los casos conocemos a nuestra futura pareja mediante un amigo de un amigo. Es un clásico, una estrategia poco delicada y muy mundana que frecuenta funcionar.

Por ello es totalmente recomendable expandir nuestro círculo social. Apuntarse a tutoriales de cualquier cosa, salir con los amigos, tener una buena relación con los amigos de nuestros amigos o familiares… ¿Quién sabe? quizás alguno de ellos conoce a alguien que tiene unos deseos afines a los nuestros y, sin querer ni tomarlo, en un par de años nos vamos a estar diciendo el “sí quiero”.

5. No fustigarse

¿Qué todavía no hemos encontrado pareja? Varios tras varios intentos comenzarían con el fustigamiento, el “automachaque”. Que si no lo valgo, que si no hallaré el amor, que si no soy atractivo… ¡Menuda mentalidad más negativa!

Si tras varios intentos todavía no hemos encontrado pareja no debemos empezar con el masoquismo emocional diciéndonos a nosotros mismos que el amor no es para nosotros. Todos los intentos son pocos, y si al cuarto todavía no hemos encontrado pareja estable, intentémoslo una quinta vez.

Igualmente, hay que comprender que no se puede forzar el cariño. Es algo que si debe venir, va a ser de manera muy casual, obedeciendo a fenómenos al azar, extraños a nuestro control a excepción de nuestra forma de pensar y actuar. Lo peor que tenemos la posibilidad de realizar es meditar en concepto de fracasos pues quien fracasa en realidad no es el que lo procura y pierde, sino el que se rinde.

La importancia de no ofuscarse

Como punto final tenemos en cuenta muy importante poner énfasis la iniciativa de que hallar pareja permanente no es una obligación. Todas y cada una la gente pueden ser felices sin tener pareja, simplemente tienen que explotar lo que la vida les ha otorgado, las oportunidades que se hayan manifestado en forma de un óptimo empleo, una familia cariñosa, unos amigos fieles o la práctica de todo género de aficiones que nos llenan de satisfacción.

En ningún caso debemos forzar la búsqueda, ni elegir a absolutamente nadie que no nos convence totalmente por el mero hecho de que pensamos que teniendo pareja vamos a ser automáticamente felices. No, no lo vamos a ser. La alegría depende de varias cosas y, sobre todo, de nuestra forma de afrontar y gozar de la vida, al costado o no de esa media naranja que nos han vendido.

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