conductas usuales en el Alzheimer

Entre los diversos síntomas de la patología de Alzheimer con frecuencia pueden manifestarse formas de proceder que no en todos los casos son fáciles de manejar y que tienen la posibilidad de entorpecer en la realización fluida de las actividades diarias. Estas formas de proceder acostumbran a producir agobio y angustia en los cuidadores y en quienes rodean a la persona con Alzheimer. Veremos dos ejemplos: la deambulación y la búsqueda o cambio de lugar de objetos.

Deambulación de la persona afectada sin razón aparente

Entre los síntomas cognitivos de la enfermedad de Alzheimer es la desorientación. La necesidad de localizar referentes para lograr posicionarse, puede llevar a la persona afectada a desarrollar conductas como la deambulación sin propósito o destino aparente

Tras esta conducta acostumbra haber un motivo, si bien comunmente no son evidentes para los cuidadores u otras personas del entorno. Por eso, es imprescindible buscar pistas que puedan aclarar qué provoca ese deambular. 

Motivos probables de la deambulación

Por aburrimiento o por proseguir un patrón del pasado

Por poner un ejemplo, es posible que la persona se encuentre desganada, que esté buscando algún objeto o que esté siguiendo un patrón del pasado y piense que debe salir a trabajar o a hacer la compra. 

Pues siente miedo o malestar

También puede ser que se encuentre asustada pues no entiende lo que está sucediendo a su alrededor o dónde se encuentra. A veces, la deambulación frecuente y también inquieta puede ser también una señal de malestar, de no hallarse bien, ya sea por algún trastorno o por sentirse incómodo por situaciones pasajeras como por ejemplo, la temperatura ambiental.

Un entorno ruidoso, o con múltiples personas hablando a la vez, puede ser motivo suficiente para producir estrés en la persona con Alzheimer y que le incite a irse de ese espacio. 

¿Es dañina la deambulación? ¿Cómo evitarla?

Si la persona se encuentra en un ambiente seguro, como el interior del hogar, el hecho de que deambule no entraña ningún riesgo si se toman las medidas de seguridad oportunas. No obstante, puede ser arriesgado si el ambiente presenta elementos de peligro por no estar convenientemente adaptado a los condicionantes de la patología. En el exterior, además de esto puede correr el riesgo de perderse. 

No siempre va a ser viable eludir que la persona con Alzheimer deambule, por lo que es requisito velar por la seguridad y adaptar el ambiente dentro de lo posible:

  • limitar el espacio por el que la persona logre desplazarse,
  • remover objetos que puedan propiciar caídas o golpes,
  • iluminar zonas oscuras,
  • eludir las escaleras,
  • asegurarse de que no pueda salir de casa fácilmente en un instante de despiste nuestro,
  • descubrir las causas que causan la deambulación y también procurar conseguir soluciones que la minimicen.

Ciertas soluciones son, por ejemplo, proponerle la realización de alguna actividad que la entretenga, cerciorarse de que sus necesidades básicas están atendidas y que no siente hambre, sed o quiere ir al baño. 

Para reducir la desorientación en el ambiente puede ser de gran ayuda que haya estímulos claramente visibles que le ayuden a identificar que está en un espacio familiar (su cojín favorito en cama, una manta que use muchas veces en el sofá, fotografías familiares en el dormitorio o en el salón…). 

Si semeja que lo que le induce a deambular es la búsqueda de un individuo específicamente, puede asistir el hecho de intentar saber de quién se trata y, si es alguien alcanzable, llamarla o buscar algún instante cercano para proceder a verla. Si en cambio, está buscando a algún ser querido ya fallecido o que vive lejísimos, quizás podemos enseñarle alguna fotografía y hablar de buenos momentos pasados con esa persona para, sutilmente, ir desviando la atención hacia otra actividad. 

En el caso de que parezca deambular a consecuencia de que intente  reproducir rutinas diarias del pasado (como prepararse para proceder a trabajar) es aconsejable reconducirlo afablemente a las rutinas actualmente de hoy, sin eludir, si eso lo calma, dialogar sobre aspectos relacionados con el trabajo que realizaba.

Buscar elementos y revolver cajones

Es recurrente que una persona con Alzheimer empiece a rebuscar y revolver en los cajones, los armarios y sitios donde hay cosas guardadas. También puede ocurrir que ponga algunas cosas en lugares atípicos (por ejemplo, una prenda de ropa en el frigorífico).

Hablamos de un comportamiento disruptivo que, además de molesto, puede llegar a resultar peligroso. En muchos casos, detrás de estos comportamientos probablemente halla una razón y si entendemos cuál es, podemos intentar ponerle solución. Quizá la persona busca algo si bien ya no sea capaz de expresar qué es, o puede que se encuentre hastiada y sienta necesidad de sentirse ocupada. 

Ante formas de proceder de este tipo, en primer lugar debemos garantizar la seguridad de la persona y evitar que, en esas buscas, pueda hacerse daño. Además de esto procuraremos evitar que genere un perjuicio material o personal a otros. De este modo, tenemos la posibilidad de almacenar bajo llave modelos tóxicos o peligrosos, ocultar de la vista el cubo de la basura (para eludir que rebusque allí o pueda tirar cosas útiles o de valor), poner a buen recaudo documentación esencial, joyas, gadgets tecnológicos, llaves… Si descubrimos algunos lugares donde acostumbra a dejar los elementos, habrá que revisar esos lugares de forma regular y devolverlos a su sitio cuando no nos vea. 

Por otra parte, tenemos la posibilidad de ofrecerle un espacio preciso en el que serenamente, pueda poner cosas y revolver lo que allí se halle, como una cajonera o una caja donde logre encontrar diversidad de objetos. O tal vez, abandone esa rutina si todos los días le solicitamos que nos asista en alguna tarea, como plegar ropa, ordenar un cajón, o proporcionarle alguna actividad que le resulte entretenida.

La deambulación y la búsqueda incesante de objetos son comportamientos habituales en personas con la enfermedad de Alzheimer. Dadas estas actitudes es requisito velar por la seguridad de la persona y entender el motivo que las origina para procurar reconducirlas.

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