Crecimiento personal – Psicoterapia breve y efectiva. Terapia de pareja, individual y de jovenes

El desarrollo personal hace referencia a una secuencia de actividades que ayudan a prosperar la conciencia de uno mismo y descubrir nuestra identidad, con el objetivo de impulsar el avance de los propios potenciales y las habilidades personales y relacionarles. El propósito es prosperar la calidad de vida y ayudar a la realización de sueños y aspiraciones particulares.

Crecer como persona es un desarrollo que dura toda la vida

El deseo de desarrollo personal frecuenta aparecer, en general, del mal sensible, la insatisfacción o el malestar psicológico, que empujan a un individuo a ver en el interior de sí para procurar buscar soluciones, sobrepasar problemas y superarse a sí misma. Por este motivo, el mal emocional y la insatisfacción con uno mismo no es necesariamente algo negativo, sino nos está señalando que algo anda mal, o que lo que somos no se corresponde con lo que desearíamos ser y nos empuja hacia el cambio y hacia el desarrollo personal.

Por qué el crecimiento personal es tan bueno?

La persona completamente satisfecha consigo misma quizás se sienta más feliz, pero no habrá nada en ella que le empuje a superar, prosperar y desarrollar sus capacidades y fortalezas. La ausencia total de dolor y padecimiento o de obstáculos en nuestras vidas, muy probablemente nos convertiría en personas arrogantes, como poca capacidad de empatía y compasión por los demás, porque es a través del padecimiento como la mayor parte de la gente comprenden este tipo de conmuevas tanto en sí mismos como en los demás. Cuando nos implicamos en nuestros propio dolor, aprendemos a ser más empáticos y compasivos con el dolor del resto.

Pero si bien el sufrimiento suele ser el modo más habitual a través de el que la gente aprenden, no significa que deba ser el único. Cuanto más te impliques responsablemente en  conocerte y en mirar cara a cara lo que hay en ti, ya sea bueno, malo o espeluznante, menos probable será que la vida te proponga ocasiones que te hagan aprender a la fuerza por medio del dolor. O sea de esta manera pues el deseo de crecimiento personal forma parte de nuestra naturaleza. Es una poderosa fuerza que nos empuja inevitablemente porque  constituye nuestra misión más básica y primordial en la vida. Puedes resistirte a esa fuerza e ignorarla pero jamás podrás aniquilarla. Si no te implicas responsablemente en tu avance y crecimiento personal, algo dentro de ti te empujará hacia experiencias y ocasiones que te fuercen a hacerlo.

Deseas estudiar a ser mucho más feliz? Puedes estudiar a serlo cada día un poquito mucho más fortaleciendo estos cambios de manera durable y no sólo pasajera, trabajando en tu propio crecimiento personal de forma divertidamente seria.

Te enseñamos a hacerte amigo de tu desarrollo de desarrollo personal, ¿y qué descubres? Que la paciencia, la perseverancia y la curiosidad  pueden ser tus mejores aliadas ¿por qué? Porque son las que verdaderamente conducen al éxito. Medrar puede ser una gran aventura y no como solemos opinar un ineludible desarrollo cansador, aburrido y doloroso.

Las bases del crecimiento personal

La base primordial de crecimiento personal es simple: consiste en mirar dentro de ti, lo bueno y lo malo, lo que te agrada y lo que te espanta, pero siempre desde la aceptación y la compasión hacia uno mismo. Sin esto último—la compasión hacia uno mismo—el desarrollo o desarrollo personal no es posible. Por consiguiente, ese debe ser el paso inicial: ser con la capacidad de ver en tu interior sin evaluar, sin despreciarte ni criticarte y sin tener temor de mirar frente a frente lo malo o mucho más desapacible de ti.

De los mejores modos de hacer o sea mediante la meditación mindfulness, pues es un procedimiento que te contribuye a aprender a controlar tu atención, a dirigirla hacia donde quieras dirigirla y a prestar atención a lo que sucede dentro de ti sin evaluar ni quedarte atascado en tus propias conmuevas y pensamientos.

Los componentes del crecimiento personal

Una vez hecho esto, los diferentes elementos del desarrollo personal podrían ser los siguientes:

  • Conocer tus puntos débiles y fuertes.
  • Desarrollar tus fortalezas.
  • Intentar pulir tus defectos.
  • Tener claro qué es lo más esencial para ti: amor, autoestima, valor personal, amistad, pertenencia a un conjunto o red social, logro, reconocimiento social, cooperación, altruismo, espiritualidad, religión, etc.
  • Decidir qué necesitas cambiar o mejorar y entablar metas para conseguirlo.
  • Tener claro qué deseas realizar con tu vida, como quieres que sea y como deseas vivirla.

Debilidades y fortalezas

Esta es una lista de debilidades y fortalezas (o defectos y virtudes) que puedes emplear como guía para descubrir aquello que precisas pulimentar o fortalecer, o simplemente para conocerte mejor y ser mucho más siendo consciente de tus puntos fuertes y débiles. Naturalmente, la lista podría ser considerablemente mayor y puedes encargarte de ampliarla para añadir algo que falte, pero te servirá como asistencia en tu proceso de autoconocimiento:

  • Debilidades: baja autovaloración, autodesprecio, infravaloración, temor, agresividad, elevado deseo de agradar, perfeccionismo excesivo, deseo excesivo de control, rigidez, intolerancia, soberbia, pesimismo, excesiva desconfianza, egoísmo elevado, inconvenientes para supervisar las conmuevas, dependencia, resentimiento, indecisión, falta de confianza, denegar la verdad, dominancia y deseo de control del resto, apatía, resignación, etcétera. En cuanto a tu forma de pensar: ideas falsas, estereotipos, ideas irracionales, errores de pensamiento, etc.
  • Fortalezas: inteligencia, imaginación, compasión, empatía, generosidad, altruismo, ética, bondad, justicia, aptitud de trabajo, sentido del humor, perseverancia, autocontrol, fuerza de intención, optimismo, buen humor, amabilidad, entendimiento, tolerancia, elasticidad, independencia, seguridad, confianza, cooperación, gratitud, promesa, resiliencia, etcétera.

2 caminos para el desarrollo personal

A lo largo de la vida, vamos viviendo distintas vivencias y etapas que conllevan un mayor o menor desarrollo personal. Los caminos para dicho desarrollo tienen la posibilidad de ser distintos. El más habitual, como comentaba al principio, es el crecimiento mediante la adversidad, que es el que habitualmente sucede cuando no haces nada para implicarte en tu avance. Pero existe un sendero más interesante: el de la atención plena.

El desarrollo a través de la adversidad

En el momento en que te hallas con alguna adversidad, enfrentamiento o problema y pones en marcha todos tus recursos y capacidades para solventarlo, salir del bache o estudiar a vivir con esto si no hay mucho más remedio, el resultado es con cierta frecuencia el avance personal. La adversidad nos da con frecuencia la oportunidad de crecer si no nos empeñamos en escapar o en denegar la realidad y nos plantamos frente a ella mirándola de forma directa a los ojos.

Los problemas en el trabajo, por poner un ejemplo, nos sirven para desarrollar novedosas capacidades, tanto laborales como de relación con los demás o de afrontamiento del agobio. Los enfrentamientos en las relaciones de pareja tienen la posibilidad de ser un óptimo modo de conocerte mejor, prosperar tus habilidades de comunicación y comprender y pulir tus defectos. Las adversidades nos combaten cara a cara con nuestras debilidades, defectos o temores y nos indican los puntos que debemos prosperar o cambiar.

El crecimiento mediante la atención plena

Por suerte, no solo la adversidad nos hace crecer. El simple hecho de prestar atención a lo que pasa tanto dentro como fuera de ti en todo el día y verlo desde el desconcierto, la noticia y el carácter único de cada instante, puede resultar muy enriquecedor.

Normalmente, pasamos los días sin prestar mucha atención a las cosas que suceden a nuestro alrededor, centrándonos solo en aquello que consideramos importante. No obstante, el fácil hecho de caminar por la calle y prestar atención a cosas, personas, animales o situaciones a las que no acostumbras a prestar atención puede sospechar gran diferencia.

Por servirnos de un ejemplo, no es extraño que una persona pase casa cada día al lado de un sin-techo sin mirarle nunca a los ojos ni prestarle ninguna a tención. Pero, ¿qué pasa si simplemente miras a esa persona a los ojos? Al ir por la calle de camino al trabajo están sucediendo muchas cosas a tu alrededor. Si te decides a observarlas, tratando de ver lo único de cada instante, lo que puede aportarte o enseñarte, en qué puede maravillarte o qué ideas te recomienda, vas a estar aprovechando todo eso para tu desarrollo personal.

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