datos clave para una nutrición balanceada para el cuerpo y el cerebro

Llevar una alimentación variada y equilibrada es importante para aportar a nuestro cuerpo todos y cada uno de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

La dieta tiene un papel fundamental en la salud de nuestro cerebro. Si la cuidamos, contribuiremos a una mejor salud global y a que nuestro entendimiento sea más fuerte al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Las etiquetas que podemos encontrar en los alimentos aportan una información bien interesante que no deberíamos pasar por prominente si queremos que nuestra nutrición sea equilibrada, saludable y segura. Pero, ¿sabes qué información nos ofrece el etiquetado? Te lo contamos en aspecto.

La información nutricional, primordial para una alimentación equilibrada

La información sobre nutrición de las etiquetas de los modelos nos permite conocer el valor nutritivo de los alimentos. Así, podemos cotejarlos entre ellos y elegir el que más nos convenga según nuestras necesidades.

El contenido de nutrientes del producto se frecuenta expresar para 100 gramos o 100 mililitros, aunque en ocasiones también puede aparecer por porción. Los datos que se incluyen son:

  • El valor energético: expresado en kilocalorías (kcal) o kilojulios (kJ).
  • Las proteínas: presentes en una variedad de alimentos, como carne, pescado, huevos, leche y derivados o legumbres.
  • Los hidratos de carbono: pueden ser azúcares, como la sacarosa, la fructosa, la lactosa y la glucosa. O almidones, presentes, entre otros,  en el arroz, la harina, la pasta y las patatas.
  • Las grasas: sobresaturadas (de origen animal, bollería, aceites de coco y palma…), cuyo consumo debería ponerse un límite, mientras que otras son mucho más saludables, como las monoinsaturadas (las nueces y el aguacate son 2 ejemplos especialmente ricos en ellas) y poliinsaturadas (las encontramos, básicamente, en el aceite de oliva, el pescado azul, los frutos secos y las semillas de girasol).
  • La fibra: legumbres, frutas, verduras y productos integrales.
  • Las vitaminas y minerales: presentes en los alimentos en cantidades muy pequeñas. No tienen valor energético, pero su aportación es importante para el funcionamiento del organismo.
  • El sodio: presente en la sal, que la poseen muchos más alimentos de los que indudablemente imaginamos

La composición de los alimentos

Otra información de interés para una alimentación equilibrada es la composición del producto. Aquí se incluye información sobre sus elementos o el nivel de alcohol en las bebidas, entre otras.

En el etiquetado también podemos encontrar información de interés para personas con alergias, como los ingredientes con aptitud alergénica que están presentes o tienen la posibilidad de estarlo, tal como su contenido en gluten y si se presenta o no como capaz para personas celíacas.

El origen y la conservación de los alimentos

Los desarrolladores deben integrar en las etiquetas la naturaleza del producto y del tratamiento al que se haya sometido (por ejemplo, en polvo, ahumado, congelado, etcétera). Se señala asimismo el nombre y la dirección del fabricante y del distribuidor, tal como una marca identificativa del país y la provincia o región de origen, en la situacion de  modelos de origen animal.

Aparte de las condiciones de conservación para que el alimento se sostenga en buen estado, en el etiquetado se indica la fecha de caducidad, desde la cual el alimento se empieza a deteriorar y no se garantiza la seguridad de su consumo, y la fecha de consumo preferente, para alimentos de larga duración, que señala la fecha hasta la que se garantizan las características óptimas de gusto, aroma y olor del alimento.

Asimismo logramos hallar las indicaciones para el consumo del producto, así como propios de origen (denominaciones de origen, por ejemplo) y de calidad (como es el caso de la producción ecológica), que permiten una rápida identificación y garantizan que el producto se ha elaborado siguiendo unas reglas concretas.

 

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