¿En qué consiste y para qué exactamente se utiliza?

La  Tomografía por Emisión de Positrones, PET por sus siglas en inglés (Positron Emission Tomography) es una técnica diagnóstica que, a partir de la distribución de un radiofármaco, proporciona imágenes que dan información sobre el desempeño de los órganos internos del cuerpo. Se trata de una técnica indolora y segura, que además no necesita hospitalización, pero su elevado coste provoca que se utilice exclusivamente en el momento en que ninguna otra prueba puede sugerir exactamente la misma información. 

¿En qué radica una prueba PET? 

El PET de amiloide se emplea para detectar la acumulación de esta proteína en el cerebro y se encuentra dentro de las pruebas que se utilizan para ayudar al diagnóstico de la patología de Alzheimer en ciertos casos atípicos, pero en la mayor parte de ocasiones no es necesaria. Aparte de su utilidad clínica, en estudios de investigación nos permitió entender que las placas de de beta-amiloide, una de las características neuropatológicas del Alzheimer, pueden estar presentes durante décadas en el cerebro de personas sanas, sin ocasionar ningún síntoma aparente. 

La prueba PET, ya que, deja medir la presencia y extensión en el cerebro de las primordiales especificaciones neuropatológicas del Alzheimer. Es decir, descubre las placas de beta-amiloide y los ovillos neurofibrilares de proteína tau hiperfosforilada, mediante el uso de distintas trazadores. Antes de la existencia de la prueba PET, esto solo podía comprobarse con el estudio neuropatológico del cerebro de la persona enferma, tras su fallecimiento.

El desarrollo de la prueba PET ha hecho que, desde mediados de la década pasada, resulte posible cuantificar las tasas y patrones cerebrales de acumulación de la proteína amiloide en realizaciones consecutivas de la prueba y en exactamente las mismas personas y saber mejor de esta forma la evolución de la neuropatología del Alzheimer

Esto permitió enseñar, junto a otras técnicas, que las alteraciones patológicas pueden aparecer en el cerebro hasta 20 años antes que la persona manifieste los primeros síntomas de Alzheimer, con lo que su correcta detección puede contribuir a enfocar mejor las indagaciones para retrasar o prevenir su aparición.

Por otro lado, la otra característica neuropatológica clave del Alzheimer, que es la acumulación de proteína tau, asimismo se puede advertir en personas vivas desde hace unos cinco años a través de una prueba PET con otro trazador concreto.

¿Cómo se realiza la prueba?

La prueba PET cerebral funciona con un trazador radioactivo que se administra previamente por vía intravenosa. Para tomar las imágenes, la máquina PET incorpora un TAC o una resonancia imantada. Este trazador es un fármaco que tiene una fachada externa afín a la del suero fisiológico y la probabilidad de que genere reacciones alérgicas es casi nula. Tras la administración, se indica a la persona que duerma bien serenamente en un espacio habilitado para este propósito.

La prueba PET emplea radiación ionizante, de la misma un TAC u otras pruebas radiológicas rutinarias, con lo que, al igual que en estos, no está sugerida en mujeres embarazadas.

Además del tiempo de exploración, la prueba PET necesita de un tiempo de captación, entre la administración del fármaco y la toma de las imágenes. En el caso de la PET de amiloide, este periodo de tiempo es de 90 minutos, tras el que se realiza la adquisición en el escáner, durante aproximadamente 20 minutos más. El escáner PET es completamente silencioso, a diferencia de la resonancia magnética, por ejemplo, con lo que no es necesaria ninguna protección acústica. Una vez finalizada la prueba, se puede regresar a realizar vida normal en el instante.

La prueba PET en la investigación del Alzheimer

El Barcelonaβeta Brain Research Center, centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, está realizando diversos proyectos usando la técnica PET. Uno, es el proyecto AMYPAD (Imágenes de Amiloide para Impedir la Patología de Alzheimer, AMYPAD por sus iniciales en inglés), una colaboración europea que consta de dos estudios: 

  • Estudio de diagnóstico. Determinación del valor de la PET de amiloide en el diagnóstico y manejo clínico de personas que se sospecha que logren tener Alzheimer, en distintas etapas de avance.
  • Estudio de pronóstico. Busca saber mejor la historia natural de la patología.

En el emprendimiento AMYPAD participarán 3.100 personas de toda Europa y se van a hacer 6.000 pruebas PET de amiloide. El Barcelonaβeta Brain Research Center participa en el diseño del proyecto, en los diferentes grupos de trabajo y en el reclutamiento de participantes.

Otro de los estudios que realiza el Barcelonaβeta Brain Research Center es el Estudio Alfa+, un estudio de cohorte, prospectivo y observacional para detectar precozmente los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer en 500 personas cognitivamente sanas, y en su mayor parte descendientes de personas diagnosticadas de exactamente la misma enfermedad. En este estudio los competidores son convidados a efectuarse un PET de amiloide con el radiotrazador 18F-Flutemetamol y un PET de tau a partir del próximo año, para analizar la cantidad y ubicación de la proteína amiloide, y medir el consumo metabólico cerebral, respectivamente.

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