Enfrentamientos en pareja: de qué forma evitarlos?

Los enfrentamientos en pareja, aunque son lacerantes ofrecen una ventana a las conmuevas de los 2: sus defraudes, esperanzas, fortalezas y debilidades. Si eres con la capacidad de llegar a conocer estos enfrentamientos desde la entendimiento de las profundas emociones que mueven a cada uno de ellos, y no con el objetivo de culpar y localizar fallos al otro, podrás estudiar más sobre ti y tu pareja, y de vuestra interacción.

Esta comprensión y entendimiento en los momentos de conflicto, deja apreciar a el resto de manera más completa, empática y honesta, y te puede llegar a inspirar compasión o inocencia el punto de vista del otro. A través de este comprensión, asimismo se puede obtener una visión que reducirá los conflictos, quizás aun te permita reírte de ellos, en ocasiones. La entendimiento y la inocencia y la compasión mutua y una mayor perspectiva de los conflictos pueden llevarte a aceptar los sentimientos y el accionar del resto, lo que paralelamente deja romper los círculos viciosos de las discusiones, y desacuerdos , o al menos dejará volver como estaba de esos conflictos mucho más rápido.

Al menos, el desarrollo de investigar y debatir las diferencias y enfrentamientos en una atmósfera de aceptación fomentará una mayor tolerancia entre la pareja; y en el mejor de las situaciones, puede prosperar la intimidad de exactamente la misma. El conflicto da no solo la amenaza de la alienación sino asimismo la posibilidad de intimidad. Cuando la aceptación es lo primero, allana el sendero para el cambio. En el momento en que tu y tu pareja experimentáis una mayor aceptación mutua, vuestra resistencia al cambio de manera frecuente se disuelve. Posiblemente estéis mucho más libres a la adaptación entre nosotros, y a acomodarse de manera que se reduzca el conflicto. Es posible que os podáis hacer llegar mucho más precisamente, negociar y resolver problemas de manera mucho más eficaz ya que ahora el otro no es tu contrincante.

Los desencadenantes de un enfrentamiento son siempre exactamente los mismos:

  • La crítica o el ataque verbal
  • Solicitudes que el otro recibe como injustas
  • Molestias que se repiten y acumulan
  • Rechazo de los gestos del otro

En la situacion de una crítica, una demanda injusta y una molestia acumulativa, son las acciones de la pareja las que ofenden. En el caso del rechazo, es la falta de contestación de la pareja lo que conduce al conflicto. Sin embargo, cuando tales eventos suceden repetidamente, nos volvemos  más sensibles a esos desencadenantes, tal es así que con el tiempo se necesita cada vez menos provocación para iniciar un enfrentamiento.

En la situacion de los conflictos, somos muy conscientes de las acciones perjudiciales o los defectos de nuestra pareja, pero consideramos que nuestro accionar hiriente es sencillamente una reacción a las afrentas del otro.
En el momento en que explicamos nuestras acciones poco deseables en un conflicto, tendemos a mirar hacia fuera de nosotros mismos. Creemos que la presión o los desagradables comentarios del resto nos han provocado para realizar lo que hicimos. Nuestros ojos y oídos están dirigidos al planeta exterior, con lo que somos muy conscientes de las presiones ajenas que nos afectan y también influyen en nuestro comportamiento. Pero cuando enseñamos las acciones del resto, normalmente procuramos causantes dentro de ellos, como sus rasgos de personalidad, o sus defectos.

Cuando surge un conflicto, normalmente no tenemos suficiente con estimar al otro culpable sino más bien  que además requerimos que el otro confiese su culpa, y admita que es egoísta, o que nos ha faltado al respeto, o lo que sea pensamos que haya hecho. También necesitamos que nos prometa que va a cambiar. Y si todo ello sucede, podemos pasar página serenamente.

Ya que creemos que solo reaccionamos a las provocaciones de nuestra pareja, que tenemos en cuenta como el villano, y nosotros tendemos a asumir el papel de víctima.

Sin embargo, debemos meditar que en el momento en que aparece un enfrentamiento, nosotros asimismo formamos parte de el, y somos cómplices del mismo, de alguna manera. Es muy útil que nos preguntemos:

Qué dice este inconveniente de mi?

La guerra de acusaciones

Si no explicamos al otro exactamente en qué se confunde o que defectos tiene, no lograremos que cambie jamás. Precisa entender dónde falla. Pero todo lo que para nosotros es verdaderamente una explicación, para nuestra pareja suena a acusación.  Cuando nos sentimos atacados sólo pensamos en defendernos o en agredir asimismo.  Así que el camino de los asaltos termina en una batalla de acusaciones.

Qué podemos hacer para evitar la guerra?

comunicacion en pareja

Si nos calmamos y elegimos un buen momento para hablar con nuestra pareja, y le enseñamos nuestro punto de vista, intercalando comentarios positivos con los negativos, emitiendo mucho más que juicios críticas, comentando siempre con respeto, cariño y compasión,  va a ser más probable que nos escuche. Tenemos que estar dispuestos asimismo a percibir su opinión y sus protestas, ya que para el otro, nosotros también hemos fallado.

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