Herramientas legales para familiares y personas con Alzheimer

Frente a un eventual diagnóstico de Alzheimer, estar preparado legalmente para enfrentar la patología puede ser clave. Hay herramientas legales de mucha ayuda para decidir quién y cómo deseamos que nos protega, así como de qué manera se administrará nuestro patrimonio. Es aconsejable meditar en la delegación de voluntades antes de que aparezcan los síntomas de la enfermedad o, como muy tarde, en el momento en que aparecen los primeros indicios de pérdida de memoria. Se trata de decidir quién y de qué manera deseamos que nos cuide, así como de qué manera se administrará nuestro patrimonio.

Asiste a un notario si tienes dudas. Son profesionales del derecho y gobernantes públicos independientes, que trabajan para proporcionar seguridad jurídica precautoria. El notario te asesorará de manera gratis de acuerdo a tus circunstancias y necesidades y garantizando que los trámites se ajustan a la legalidad.

Herramientas legales para personas con Alzheimer

La ley recopila diversas fórmulas legales para asegurar que se cumpla la voluntad de un individuo que más adelante podría ver cancelada su aptitud de expresarla. Para esto, tenemos 4 herramientas jurídicas de utilidad para personas con Alzheimer:

El poder general preventivo

El llamado poder general precautorio se utiliza para designar a quien deseamos que actúe en representación de nuestros intereses, por poner un ejemplo para gestionar nuestro patrimonio. Es esencial tener en consideración que este trámite solo puede hacerse antes de que la persona haya perdido la capacidad de elegir.

Este poder es una gran descarga para el cuidador, pues le simplificará mucho las cosas, abaratará costes de representación jurídica y será de gran ayuda en el caso de que la discapacidad del enfermo llegue de manera sobrevenida.

La autotutela

La autotutela es un archivo que nos servirá para determinar quién deseamos que se encargue de nosotros y de nuestro patrimonio, en el caso de que un juez haya declarado nuestra incapacidad. Como la decisión ha sido tomada por la propia persona perjudicada, antes de manifestarse la patología, nos evitaremos enfrentamientos familiares. Va a haber sido él quien decidió quién puede atenderle mejor.

El testamento vital

Asimismo se llama archivo de voluntades adelantadas. Hablamos de un instrumento jurídico que, en la fase final de la vida, impide ocasiones superfluas que tienen la posibilidad de comportar mucho más padecimiento. Este documento deja a la persona elegir, entre otros muchos, si en un futuro quiere admitir o descartardeterminados procedimientos terapéuticos específicos. También nos sirve para designar a un interlocutor con el personal médico si por el momento no tenemos la posibilidad de expresar nuestra voluntad por nosotros.

El testamento

Es la herramienta jurídica más conocida, con la que vamos a poder elegir sobre nuestros bienes materiales. Es importante hacer testamento antes de que nos sobrevenga cualquier enfermedad o incidente. Esto servirá para decidir sobre el destino de nuestros recursos, pues si no lo hacemos, la ley lo va a hacer por nosotros.

La incapacidad

Si la patología se encuentra ya en una etapa muy avanzada, lo más probable es que la persona por el momento no esté en condiciones de tomar decisiones. Para este supuesto, el Código Civil prevé recorrer a la incapacidad.

Lo que se hace en estas situaciones es designar una tercera persona como tutor de la persona con Alzheimer. El tutor va a tener la potestad y va a estar obligado a velar por los derechos y el bienestar del enfermo. La tramitación puede hacerla el cónyuge, los descendientes (hijos o nietos), los hermanos o el propio ministerio fiscal.

Información avalada por el Instituto de Notarios de Cataluña.

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