juegos de mesa y pasatiempos

Sostener activa la mente y alentar las capacidades cognitivas nos ayuda a acrecentar la reserva cognitiva, que se encuentra dentro de los causantes que ayuda a que nuestro cerebro sea más fuerte, tanto al desarrollo de envejecimiento como a las modificaciones que producen patologías como el Alzheimer. Mantenerse mentalmente activo no supone, siempre, enzarzarse en actividades intelectivamente muy  complejas. Existen muchas actividades cognitivamente estimulantes que, además de esto, pueden ser muy divertidas,  como formar parte en juegos familiares o solucionar pasatiempos.

Hay que tomar en consideración que la estimulación cognitiva perfecta es la que integra la práctica de distintas capacidades. O sea, es importante cambiar varias maneras de estimulación y conjuntar juegos y ejercicios que requieran la participación de habilidades mentales diferentes.

Por norma general, cualquier actividad que nos motive y suponga un reto para nuestra mente, será enriquecedora a nivel cognitivo, desde la lectura, a estudiar un nuevo idioma o una exclusiva capacidad. Si nos resultan atractivos, en los juegos de mesa y en los pasatiempos logramos hallar divertidas formas de estimulación cognitiva.

Juegos familiares: diversión, estimulación y estudio

Hay juegos clásicos que activan capacidades cognitivas distintas y, además, favorecen la interacción social. Todos hemos jugado alguna vez a juegos de mesa para divertirnos y pasar un buen rato, pero estos juegos  también son útiles herramientas de estudio y de actividad cognitiva aconsejables a cualquier edad.

Veamos ciertos ejemplos:

  • Ajedrez. Es un juego de estrategia que puede dar múltiples provecho, puesto que necesita de la activación de funciones ejecutivas, como la atención, la concentración, el pensamiento crítico (tratar de prever la estrategia del contrincante y de qué manera nuestros movimientos pueden condicionarla), la lógica, la aptitud de ordenar ideas y elegir, la flexibilidad de pensamiento, la planificación y previsión de secuelas y la resolución de inconvenientes. También activa la percepción visuoespacial al imaginar los movimientos que puede llevar a cabo cada parte sobre el tablero. Al mismo tiempo, el ajedrez estimula la capacidad de aprendizaje, ya que jugar bien exige dedicación y perseverancia.
  • Damas. Las damas también son un juego de estrategia que supone a las funciones ejecutivas, como por poner un ejemplo la atención, la concentración, el pensamiento crítico, la lógica, la flexibilidad de pensamiento,la planificación y la previsión de consecuencias.
  • Parchís. El parchís, este juego tan conocido ejercita habilidades como la motricidad fina y la coordinación visuomotora, la atención visual, el cálculo y la resolución básica de inconvenientes (con la toma de decisiones sobre qué fichas desplazar, por poner un ejemplo).
  • Dominó. Jugar una partida de dominó estimula la atención y la concentración, la memoria de trabajo y la memoria a corto plazo, el cálculo (para inferir qué fichas están en poder de los contendientes), la percepción visual, el pensamiento crítico y la elasticidad de pensamiento (para ir adaptando la propia estrategia a los cambios que se produzcan en el juego).
  • Juegos de cartas. Lo cierto es que existen muchos juegos de cartas. Algunos son muy fáciles y otros son verdaderamente complicados. Pero, por muy sencilla que sea el juego, contribuirá a la agilidad mental. a mayoría requieren capacidad de atención, concentración, estrategia y memoria y, algunos, agilidad de procesamiento de la información. Los  juegos de cartas mucho más complejos asimismo contribuyen al desarrollo del pensamiento crítico, como el bridge o el póker.

Los pasatiempos: otro género de  actividades para entrenar la mente

Podemos encontrar pasatiempos muy variados en los periódicos. También existen materiales específicos, a la venta en cualquier quiosco o librería, dedicados a un único tipo o a una variedad de pasatiempos,  que tienen la posibilidad de ayudarnos a entrenar habilidades como la percepción, la lógica, la memoria o la concentración. En la actualidad, aparte del papel, logramos hallar muchas ocupaciones en formato electrónico, como las apps para tabletas y teléfonos inteligentes. Pero observemos ciertos ejemplos entre los tradicionales:

  • Sudokus. Realizar sudokus nos deja ejercitar la percepción, la memoria, la lógica, la deducción, la aptitud de planificación y la memoria de trabajo.
  • Sopas de letras. Las tradicionales sopas de letras impulsan el léxico,  activan la atención y concentración, así como la visuopercepción..
  • Crucigramas y autodefinidos. Resolviendo crucigramas y autodefinidos vamos a trabajar distintas funciones lingüísticas (principalmente, el léxico y la memoria semántica) y la elasticidad mental, al asociar definiciones y palabras y al buscarsinónimos que se ajusten a la longitud del espacio disponible.
  • Laberintos. Nos permiten entrenar funcionalidades ejecutivas, como la habilidad para solucionar inconvenientes, la aptitud de planificación y la elasticidad cognitiva. Impulsan, además de esto, la atención, la concentración y la coordinación visomotora.
  • Buscar las diferencias. Los pasatiempos de buscar las diferencias requieren altas dosis de aptitud de observación y atención, así como la habilidad para el análisis sistematizado y ordenado de las ocasiones.

Es esencial rememorar que, hagamos lo que hagamos, nos debe motivar y sospechar un mínimo reto para nuestra mente para de este modo promover el efecto de la estimulación cognitiva. Asimismo es clave, insistimos, la variedad de actividades para asegurar una implicación de todas y cada una de las funciones cognitivas. Además de esto, sostener una cabeza activa pertence a los grandes pilares del envejecimiento saludable, junto con el ejercicio moderado, la alimentación y las relaciones sociales. ¡No debemos descuidar ninguno!

 

Deja un comentario