Las 6 diferencias entre substancia gris y sustancia blanca del cerebro

El cerebro humano es, irónicamente, uno de nuestros enormes desconocidos. El centro de mandos del sistema inquieto central encierra todavía muchos misterios que aguardan ser desvelados. Pero, aun así, es verdad que hay muchas cosas que conocemos bien acerca de su fisiología.

Todo cuanto sentimos, experimentamos, recordamos, pensamos e imaginamos está dentro de una estructura de menos de 2 kg. Un órgano compuesto por unas 100.000 millones de neuronas que, mediante complicadas reacciones químicas (sinapsis), establen contacto entre ellas para que el sistema inquieto central nos sostenga vivos y podamos desarrollar nuestras funcionalidades vitales.

A nivel morfológico, el cerebro es impresionantemente complejo, y puede dividirse en diferentes regiones en dependencia del parámetro clasificatorio que se quiera emplear. Pero una de las clasificaciones mucho más elegantes es, sin duda, la que divide el cerebro en dos zonas: substancia gris y sustancia blanca.

Pero, ¿qué es precisamente la substancia gris? ¿Y la blanca? ¿Qué funciones tienen? ¿Exactamente en qué se distinguen una de la otra? Si deseas localizar contestación a estas y otras muchas cuestiones acerca de la materia gris y blanca del cerebro humano, llegaste al lugar conveniente. Aparte de determinar individualmente cada concepto, veremos las principales diferencias entre los dos con apariencia de puntos clave. Vamos allá.

Neuronas, axones y mielina: ¿quién es quién?

Antes de ingresar en hondura a analizar las diferencias entre los dos conceptos, es atrayente e importante que los definamos de manera individual. Y para ello, primero debemos ponernos en contexto y hablar de neuronas, axones y mielina.

Las neuronas pueden dividirse en 2 conjuntos dependiendo de si están mielinizadas o no. ¿Qué significa esto? Las neuronas son las células preparadas del sistema inquieto, con la función de transmitir impulsos eléctricos, mensajes nerviosos donde está codificada la información para un proceso fisiológico preciso.

Y para ello, tienen que comunicarse entre ellas por medio de un proceso popular como sinapsis, que permite, a través de la síntesis, liberación y captación de neurotransmisores, que una neurona le afirme a otra cómo debe cargarse eléctricamente para que el mensaje llegue al destino sin perder nada de información.

Sea como sea, cada neurona está formada distintas partes, siendo una de ellas (la que nos importa hoy) el axón. El axón es una prolongación que nace del cuerpo de la neurona con la función de conducir el impulso eléctrico hasta los botones sinápticos, donde se liberarán los neurotransmisores para activar a la siguiente neurona de la red.

El axón, pues, hablamos de un tubo por el que circula la información eléctrica generada en el cuerpo de la neurona y que puede estar recubierto o no por la famosa como vaina de mielina, una sustancia compuesta de proteínas y grasas que aumenta la velocidad con la que el impulso inquieto viaja a través del axón. Y, en este contexto, el cerebro puede dividirse en dos regiones (sustancia gris y sustancia blanca) dependiendo de si las neuronas de dichas zonas tienen unos axones recubiertos de mielina o no.

¿Qué es la substancia gris del cerebro? ¿Y la substancia blanca?

Tras esta precisa introducción, hemos puesto ya los cimientos para comprender qué es la sustancia gris y sustancia blanca del cerebro. Por este motivo, antes de comenzar con las diferencias propiamente estas, observaremos exactamente en qué radica cada una de ellas. Vamos allá.

Substancia gris del cerebro: ¿qué es?

La substancia gris del cerebro es el ingrediente del sistema inquieto central formado por neuronas cuyos axones no están rodeados de una vaina de mielina. Al no estar mielinizadas, las neuronas de esta región no están diseñadas específicamente para realizar sinapsis entre ellas, pero hay gran cantidad de cuerpos neuronales.

Se conoce como sustancia gris porque los núcleos que conforman a las neuronas hacen que adquiera una tonalidad de este color cuando se analiza el cerebro. Sea como sea, la substancia gris es aquella que contiene la mayor parte de los cuerpos neuronales del cerebro y está en las regiones mucho más periféricas del encéfalo, rodeando a la sustancia blanca, aparte de en la porción mucho más interna de la medula espinal.

Forma el 40% del cerebro humano pero consume casi el 94% del oxígeno, ya que es la región implicada en el control muscular, la percepción de los sentidos, las emociones, el habla, el autocontrol, la toma de decisiones y la memoria.

Resumiendo, la sustancia gris del cerebro es aquella compuesta por varios cuerpos neuronales que trabajan integrando toda la información del sistema inquieto que han recibido de los axones neuronales. Son neuronas que, si bien tienen axones, estos no están rodeados de una vaina de mielina.

Substancia blanca del cerebro: ¿qué es?

La sustancia blanca del cerebro es el ingrediente del sistema inquieto central compuesto por neuronas cuyos axones sí están rodeados de una vaina de mielina. Al estar mielinizadas, las neuronas de esta zona están específicamente diseñadas para efectuar sinapsis entre ellas. Es una zona con varias fibras inquietas mielinizadas pero pocos cuerpos neuronales.

Se conoce como substancia blanca pues la mielina de los axones de sus neuronas provoca que adquiera este color blanco en el momento en que se examina el cerebro. Sea como sea, la sustancia blanca es aquella que contiene la mayoría de las fibras neuronales y se encuentra en las regiones mucho más internas del cerebro, situándose entre la sustancia gris, el cuerpo estriado y la parte media del cerebro.

Constituye el 60% del cerebro humano y su principal función es la de aceptar la comunicación entre la materia gris y el resto del organismo. Transmite la información de las diferentes partes del cuerpo hacia la corteza cerebral (donde está la materia gris) y viceversa. Por consiguiente, pese a que también regula funciones inconscientes como el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, el apetito, la sed y la presión sanguínea, su primordial papel dentro del sistema nervioso central es la comunicación mucho más que el procesamiento.

Para resumir, la substancia blanca del cerebro es aquella compuesta por pocos cuerpos neuronales pero muchos axones mielinizados con la principal función de ser útil como ruta de comunicación entre la substancia gris y el resto del organismo.

¿Exactamente en qué se distinguen la substancia gris y la substancia blanca?

Tras definirlas individualmente, seguramente las diferencias entre ambos conceptos quedaron mucho más que claros. De todas formas, a fin de que logres entrar a la información de forma mucho más visual, hemos listo una selección de las mucho más esenciales diferencias en forma de puntos clave. Empecemos.

1. En la substancia blanca hay mielinización; en la gris, no

Como hemos visto, la principal diferencia es que los axones de las neuronas de la sustancia gris no muestran vaina de mielina, mientras que los de las de la sustancia blanca, al necesitar una transmisión mucho más rápida de los impulsos eléctricos para mandar los mensajes alterados, sí que tienen esta vaina de mielina, una sustancia compuesta por proteínas y grasas que circunda al axón y que provoca que la substancia blanca sea blanca.

2. La sustancia gris está formada eminentemente por cuerpos neuronales; la blanca, por fibras inquietas

Otra de las diferencias más esenciales. La composición de la sustancia gris se basa principalmente en cuerpos neuronales, por lo que es una región compuesta, en su mayor parte, por los somas de las neuronas. En cambio, la de la sustancia blanca se fundamenta eminentemente en los axones neuronales, por lo que es una zona compuesta, en su mayoría, por fibras inquietas.

3. La sustancia blanca es mucho más abundante que la gris

Como ahora comentamos, la substancia gris, que es la que se encuentra en las zonas más periféricas del cerebro (con salvedades como el diencéfalo), representa el 40% de la composición del cerebro; mientras que el porcentaje restante, el 60%, se ajusta a la substancia blanca.

4. La substancia gris consume considerablemente más oxígeno que la blanca

Más allá de que la substancia gris sea menos abundante que la blanca, al estar compuesta primordialmente por cuerpos neuronales (la zona de la neurona que realiza las tareas metabólicas), necesita más oxígeno que la blanca, pues esta está formada principalmente por axones neuronales, que no necesitan de tanta oxigenación como los somas. En este sentido, el 95% del oxígeno en el cerebro se destina a la sustancia gris; al paso que solo el 5% se destina, pese a que represente el 60% de su composición, a la substancia blanca.

5. La substancia gris se ubica en la periferia; la blanca, en zonas internas

Como ya hemos comentado, la sustancia gris es la zona que está ubicada en las partes más periféricas del encéfalo, rodeando a la sustancia blanca (con la excepción del diencéfalo, una zona de materia gris rodeada de materia blanca), tal como en la porción más interna de la medula espinal. La sustancia blanca, en cambio, está en regiones más internas del encéfalo, situándose entre la sustancia gris, el cuerpo estriado y la parte media del cerebro.

6. La sustancia gris procesa; la blanca transmite información

Y para acabar, una de las diferencias clave. Y sucede que aunque cada vez se descubren más acciones de procesamiento en los que está implicada la sustancia blanca (aparte de las funciones de regulación de procesos no conscientes que hemos comentado), la materia blanca, mediante su la mielinización de sus axones, tiene el primordial objetivo de agilizar la transmisión de información en el cerebro y de servir de puente comunicativo entre la substancia gris y el resto del cuerpo. Y viceversa.

La substancia gris, en cambio, al no enseñar axones mielinizados, resulta obvio que no se enfoca en el flujo de información. En este sentido, la materia gris tiene las principales funcionalidades de intervenir en el control muscular, la percepción de los sentidos, las emociones, el charla, el autocontrol, la toma de resoluciones y la memoria.

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