Las emociones: amígdala del cerebro y su función

Las respuestas súbitas de carácter positivo o negativo que emite un individuo ante una situación se conocen como las emociones. Se caracterizan por tener duraciones cortas y que suceden como respuesta a un acontecimiento externo o interno; basados en este concepto breve, las emociones por tal razón representan una respuesta adaptativa.

Gran parte de los estudios científicos avocados al tema se han dedicado a comprender la génesis de estas reacciones de forma estructural y conductual. La mayor disputa de los avances en los estudios realizados es precisar si en primera estancia se genera la percepción de lo que se sentirá o la emoción en sí.

La estructura anatómica emocional se delimita dentro del sistema límbico en el cerebro, las piezas involucradas en el son: la circunvolución del cíngulo, el hipocampo, la amígdala, la hipófisis y los cuerpos mamilares; cada una de estas piezas anatómicas cumple una función específica, pero integradas dentro de un circuito neuronal.

En activa tu cerebro vamos a mostrarte de forma sencilla los fundamentos fisiológicos y anatómicos de las emociones para que aprendas acerca de las bases del comportamiento humano y además comiences a aplicar regulación de tus propias respuestas emocionales en el desarrollo de tu cotidianidad.

¿Que son las emociones?

Las emociones “son respuestas adaptativas del organismo que surgen de las interacciones persona-situación; en la cual los individuos interpretan un evento como relevante para el cumplimiento de sus objetivos” (Scherer, Schorr, y Johnstone, 2001).

Si nos centramos en el concepto mencionado; veremos que una emoción es un proceso ordenado por secuencia: el individuo primero focaliza su atención en una situación (proceso de atención). Segundo, evalúa la situación y por último emite una respuesta de tipo fisiológica, por ejemplo: aumento del ritmo cardíaco o enrojecimiento facial o comportamental, por ejemplo: comunicación escasa, fruncir las ceja u otras expresiones faciales.

Origen de las emociones

Sistema limbico de james pape

La forma en como responde un individuo amolda su conducta. Las emociones tienen un componente comportamental de gran interés y por eso la ciencia se ha avocado a estudiarlas como base del comportamiento. Tanto ha sido el interés que genera en la ciencia que su estudio evoluciono hacia una rama independiente: neurociencias afectivas.

Las teorías que fundamentan el origen de las emociones han tomado forma con el pasar del tiempo y su estudio.
A continuación, te nombraremos las teorías de mayor interés:

Teoría periférica

Todos sus partidistas defienden que las emociones se originan fuera del cerebro. Por ejemplo, La teoría de James-Lange propone que las emociones se inician con un estado de percepción del organismo.

Es decir, los individuos primero perciben que hay un cambio en su organismo como rubor facial o taquicardia y luego el sistema nervioso autónomo informa al cerebro que se esta en un “estado emocional”.

De forma sencilla: las emociones son producto de la perceptibilidad acerca de los cambios corporales producidos por un estímulo externo.

Teoría central

Los defensores de esta teoría proponen que el centro y control de las emociones es el cerebro, lo que determinaría que el origen de las emociones serian las experiencias previas, el pensamiento y las creencias.

James Papez en 1935 describe un circuito de la corteza cerebral que se interconecta con las amígdalas cerebrales y se activaba o tenía un pico máximo en su funcionamiento cuando la persona experimentaba alguna emoción.

A partir de la teoría de Papez se puntualizó que ante un estimulo externo las emociones y las reacciones fisiológicas se producen simultáneamente creando un mecanismo de autorregulación entre ambas.

Emociones

Anatomía de las emociones

La neurociencia en sus avances ha demostrado que las emociones predisponen al organismo a un tipo de respuesta y por tanto influyen en el desempeño conductual de los individuos. Por tal razón, el estudio de las emociones, su origen y regulación ha tomado una actitud progresiva hasta convertirse en un campo de trabajo con nombre propio denominado: las neurociencias afectivas.

Se ha demostrado que cuando el proceso emocional sucede la actividad del cerebro es mucho mas fuerte y sostenida en algunas zonas anatómicas del cerebro como la amígdala, la ínsula, la parte orbital frontal, y los ganglios de la base.

La amígdala cerebral y el hipocampo son las zonas filogenéticas más antiguas del sistema nervioso, ambas están “controladas” por zonas más nuevas como la corteza prefrontal, de allí se obtiene el resultado del proceso emocional: procesos primitivos subordinados interconectados con redes de funcionamiento más complejo.

Amígdala cerebral

Estructura anatómica subcortical ubicada en el lóbulo temporal estrechamente relacionada con el hipocampo. La amígdala se activa principalmente en situaciones de amenaza o al experimentar ira (emoción primaria); su función es conectar eventos relacionados con eventos que implican castigo / recompensa.

Amígdala cerebral

El estudio anatómico del sistema límbico implica saber cuál estructura está implicada con una emoción específica, las funciones emocionales controladas por el sistema límbico se expresan en pareja:

  • Dolor-placer
  • Premio-castigo
  • Atracción-evitación

El sistema límbico se relaciona con el funcionamiento del sistema de recompensa, en especifico la pareja dolor –placer. Otro dato importante es que las emociones se relacionan con el proceso de memoria, por ejemplo: el miedo que sentíamos por los payasos en los cumpleaños. En este orden de ideas estaría la amígdala cerebral encargada específicamente de la pareja premio-castigo.

Corteza prefrontal

Regiones especificas de la corteza prefrontal: orbitaria y medial, participan activamente en distintos aspectos de la emoción. La corteza es la encargada de permitir que nos adaptemos a situaciones nuevas, así como dirigir nuestra conducta.

Corteza prefrontal regiones

Estas áreas especificas de la corteza prefrontal modulan la actividad de la amígdala, y de esta manera “amortiguan” la respuesta emocional. La comunicación con las diversas zonas anatómicas de la corteza prefrontal permite anticiparse a los resultados en función de las respuestas emocionales y así prevenir conductas indeseadas.

Hipocampo

Es el fragmento anatómico que se encarga del proceso de aprendizaje y de la memoria a largo plazo. Las funciones del hipocampo pueden verse perturbadas por la secesión de cortisol y su papel en la génesis del estrés.

Producción de la respuesta emocional

Existen dos posibles rutas para el proceso emocional: el primero es una ruta rápida donde el conjunto de señales nerviosas provenientes del estimulo viajan directamente a la amígdala. Se emite una respuesta fisiológica y posiblemente comportamental sin intervención del pensamiento. Por lo tanto esta ruta es un proceso automático.

En segundo lugar, existe una ruta “lenta” donde el conjunto de señales viaja a la corteza pre- frontal donde es procesada cognitivamente para determinar cuán seria es la situación y qué grado de intensidad de respuesta emocional merece (evaluación cognitiva). Posteriormente, esta ruta sigue su camino hacia la amígdala donde se produce la respuesta emocional propiamente dicha.

Importancia y función de las emociones

El oficio principal de las emociones es permitirnos la supervivencia: tienen la función principal de favorecer la adaptación de los individuos al entorno. ¿como lo hace sencillo, prepara al organismo para la acción, para acercarse o alejarse de un estimulo determinado con fines de conservación.

Desde tiempos prehistóricos el miedo nos predispone a poner en marcha conductas de lucha/huida y de esta manera nos previene del peligro. El asco nos prepara para el rechazo, la alegría se encarga de prepararnos para conductas de acercamiento y la tristeza tiene fines adaptativos; porque promueve conductas de reparación y empatía.

Respuesta conductual

Además, tienen un componente social extremadamente importante: nos permite expresarnos por medio de la comunicación ya que modulan nuestra conducta. Hay individuos que por situaciones culturales o creencias no expresan alegría pero si ira y eso delimita un tipo de personalidad.

A pesar de sus beneficios, las emociones pueden convertirse en un obstáculo para la optima función social y para el aprendizaje. Por ejemplo: expresar nuestra ira y estallar, puede resultar perjudicial en determinados contextos, donde sería más adecuado modular la respuesta comportamental.

Por lo tanto, si bien las emociones nos permiten una adaptación exitosa al entorno, durante el desarrollo de la cotidianidad pueden volverse respuestas desreguladas. Esto sucede porque aparecen en el momento no indicado o resultar inapropiadas según el contexto.

Te invitamos a seguir navegando por las páginas de activa tu cerebro para que conozcas más sobre el control y regulación de las emociones. Tenemos un apartado idóneo para promover conductas saludables, visita salud de tu cerebro y continúa leyéndonos.

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