Los 10 géneros de antiinflamatorios y sus efectos

Los fármacos antiinflamatorios están entre los medicamentos más consumidos. Estos fármacos se emplean para achicar la fiebre, el mal y los procesos inflamatorios, motivos con lo que son tan consumidos, añadido al hecho de que son de venta libre.

Todos tenemos en nuestra casa ibuprofeno, aspirinas o incluso enantyum, medicamentos a los que acostumbramos a recurrir ocasionalmente merced a su gran efectividad para reducir las molestias socias a un mal gesto o a alguna infección.

Como todos y cada uno de los medicamentos, los antiinflamatorios suponen una secuencia de peligros y tienen la posibilidad de implicar resultados consecutivos, si bien en la mayoría de las situaciones son muy seguros. Hoy hablaremos sobre cuáles son los principales tipos de antiinflamatorios y algunos de sus usos.

¿Qué son los antiinflamatorios?

Los fármacos antiinflamatorios son fármacos que, como su nombre señala, tienen como primordial función achicar la inflamación en algún tejido u órgano. Las inflamaciones pueden deberse a alguna infección, reacciones inmunes, lesiones o cualquier otro proceso que hace que un tejido corporal se inflamen, fenómenos todos ellos que son combatidos por medio del consumo de antiinflamatorios.

Cuando se consumen estos medicamentos, sus principios activos viajan por el torrente sanguíneo y se hace su primordial acción, que es la de evitar que el organismo produzca prostaglandinas, unas moléculas que son causantes de disparar los procesos inflamatorios del organismo. Es por culpa de estas moléculas que, cuando sufrimos algún tipo de daño donde hay inflamación, nuestra sensibilidad al dolor se aumenta en esa región.

Como los antiinflamatorios reducen la producción de prostaglandinas dismuyen los procesos inflamatorios y, además de esto, nos vuelven más resistentes al mal durante un período temporal preciso.

Por esta razón, tras la toma de uno de estos fármacos, nuestro dolor y malestar se disminuye, independientemente de si es en un órgano, tejido o en múltiples partes de nuestro organismo. Básicamente, lo que hacen es “adormecer” a los receptores del mal. Añadido a esto, los antiinflamatorios tienen efecto antitérmico, esto es, dismuyen la temperatura corporal y, por este motivo, bajan la fiebre en el momento en que son tomados.

Clases de antiinflamatorios

Se estima que existen dos enormes grupos de antiinflamatorios.

1. Antiinflamatorios corticosteroides

Los antiinflamatorios corticosteroides son medicamentos cuyo principio activo es la cortisona o sus derivados. Gracias a sus efectos secundarios, los antiinflamatorios con cortisona unicamente se tienen la posibilidad de recetar para casos muy específicos.

Entre ellos tenemos nuestra cortisona, la dexametasona, la hidrocortisona, el fosfato de sodio, la prednisona y la metilprednisolona. Su consumo no suele ser habitual y tienden a ser recetados para la artritis y molestias asociadas.

2. Antiinflamatorios no esteroideos

Los antiinflamatorios no esteroideos o AINE son medicamentos cuyos principios activos están elementos bastante conocidos en la civilización habitual, como el ibuprofeno, el dexketoprofeno o el naproxeno.

Estos medicamentos son más populares y mucho más recetados porque tienen una mejor tolerancia. No obstante, no hay que confiarse, puesto que su mal empleo puede sospechar inconvenientes en el sistema digestivo, estropear el riñón y acrecentar la presión arterial. Es por esta razón que, aunque sean medicamentos cotidianos, se tienen que proseguir las advertencias que dé el farmacéutico y el médico.

3. ¿Son los FARME un género de antiinflamatorio?

Cabe nombrar que, más allá de que no se los considera como antiinflamatorios en sí, los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad o FARME entran dentro de la categoría de fármacos con características antiinflamatorias.

En medio de estos medicamentos encontramos la penicilamina, la cloroquina y el metotrexato, que tienen la particularidad de que influyen sobre la artritis reumatoide, de la misma pasa con varios antiinflamatorios. En un caso así, estos medicamentos enlentecen el avance de la patología, supuestamente modificando el sistema inmunológico y reduciendo el dolor asociado con la enfermedad.

Los 10 tipos de antiinflamatorio más comunes

Alén de la clasificación previo, hay diferentes tipos de antiinflamatorios que varían tanto en el tiempo en que tardan en llevar a cabo efecto en el organismo como en su capacidad. Asimismo varía la cantidad de efectos secundarios que tienen la posibilidad de traer consigo y los peligros potenciales. A continuación veremos los antiinflamatorios más habituales y para qué dolencias son tomados.

1. Ibuprofeno

El ibuprofeno o ácido (RS)-2-(4-isobutilfenil)propanoico pertence a los antiinflamatorios más populares, es posible que el que más. Dispone de alta eficiencia y piensa escasos daños al organismo, por ello que sea tan consumido. Además de aliviar el mal, este fármaco disminuye los procesos inflamatorios y baja la fiebre.

Está indicado para todas las infecciones que cursan con fiebre, aparte de para aliviar el dolor de cabeza, achicar los dolores menstruales, calmar el dolor tras una lesión deportiva, bajar la inflamación de la boca y la garganta y reducir los síntomas de la artritis. A diferencia de otros medicamentos, el ibuprofeno ha demostrado ser útil también para calmar la sintomatología asociada a los ataques o episodios de migrañas.

Como precaución y también indicación primordial, es importante consumirlo únicamente en el momento en que se presente ciertos síntomas que hemos citado y siempre respetando la dosis máxima de 600 mg cada 8 horas, si bien con 400 mg ahora se consigue bastante alivio.

2. Aspirina

La aspirina es asimismo un fármaco antiinflamatorio bastante popular en todo el mundo. Su nombre completo es el de ácido acetilsalicílico y tiene características analgésicas, antitérmicas y de alivio de la inflamación. Más allá de que cumple con las mismas funcionalidades que el ibuprofeno, la aspirina es comúnmente usada para calmar el cefalea.

Cabe decir que este antiinflamatorio tiene un problema, que es el de que tiene efectos antiagregantes, o sea, reduce la capacidad de coagulación sanguínea con lo que una vez se ha tomado este fármaco, si se padece un corte, es más difícil que la herida sane.

3. Paracetamol

Puede que a alguno le sorprenda añadir al paracetamol a esta lista. ¿El fundamento? Ya que pues técnicamente no es un antiinflamatorio. No forma parte a este conjunto de fármacos pero tiene la peculiaridad de que tiene propiedades similares a ellos.

El paracetamol tiene propiedades analgésicas y es útil para bajar la fiebre, si bien no disminuye la inflamación y por este motivo no se le puede considerar como un antiinflamatorio.

Este fármaco es recomendado para aliviar un tanto el dolor de cabeza, el dolor muscular, el mal de espalda y achicar la fiebre. Sin embargo, es imposible recomendar para calmar la inflamación socia en el momento en que hay golpes, traumatismos, lesiones ni artritis por el hecho de que no tiene efecto antiinflamatorio y por consiguiente no disminuye el mal asociado a estas lesiones.

Tiene 2 nombres en la IUPAC (Unión En todo el mundo de Química Pura y Aplicada): N-(4-hidroxifenil) acetamida y N-(4-hidroxifenil) etanamida

4. Celecoxib

El celecoxib o 4-[5-(4-metilfenil)-3-(trifluorometil)pirazol-1-il]benzeno sulfonamida es un antiinflamatorio que se usa para aliviar el dolor que aparece tras una lesión o un traumatismo. También es usado para reducir la sintomatología de la artritis y rebajar los dolores propios de los períodos menstruales.

Es esencial poner énfasis que este medicamento es bastante reciente y, más allá de que se encontró que posee una alta eficiencia y que implica un riesgo menor de padecer inconvenientes gastrointestinales y otros resultados consecutivos propios de los AINES, es un tratamiento bastante más caro en comparación con otros antiinflamatorios como el ibuprofeno, el paracetamol o la aspirina.

5. Enantyum

El enantyum o ácido (2S)-2-[3-(benzoil)fenil]propanoicoes, asimismo conocido como dexketoprofeno un antiinflamatorio muy fuerte, tanto que no se debería tomar sin la supervisión de un médico. Su consumo debe limitarse a periodos cortos, como mucho de una semana. Sirve para tratar el mal agudo a lo largo de situaciones bastante dolorosas, como por ejemplo el postoperatorio o para casos muy graves de mal de espalda, muscular y traumatismos serios.

6. Flurbiprofeno

El flurbiprofeno, asimismo popular como Strepfen, Ansaid, Ocufen y con nombre IUPAC de ácido (±)-2-fluoro-α-metil-(1,1′-bifenil)-4-acético es un antiinflamatorio usado para aliviar el mal, reducir la inflamación, bajar la sensibilidad y evitar la rigidez socia a la artritis. Este fármaco no está sugerido en personas que no tengan artrosis, ni se utiliza para aliviar otras enfermedades ni para bajar la fiebre debido a su potencial.

7. Naproxeno

El naproxeno o ácido (S)-2-(6-metoxi-2-naftil)propanoico se utiliza para achicar la fiebre, posee características antiinflamatorias y acción analgésica. Este fármaco no frecuenta usarse para tratar dolores leves o para bajar la fiebre, sino para tratar la artrosis, la artrosis, la tendinitis, las migrañas y la bursitis.

8. Fenilbutazona

La fenilbutazona (4-butil-1,2-difenilpirazolidina-3,5-diona) es un antiinflamatorio muy potente, solo administrado cuando otros medicamentos no han resultado de ayuda, y siempre es utilizado para tratar casos muy graves de mal crónico, incluyéndose los síntomas de la artritis.

Tiene como problema asociado la reducción de los niveles de glóbulos rojos y glóbulos blancos, fundamento por el cual siempre se intenta eludir su administración o usarlo como último recurso en la reducción del mal.

9. Piroxicam

El piroxicam es un fármaco antiinflamatorio muy potente usado para aliviar los síntomas de la artritis, el mal menstrual agudo y fuerte y para achicar el mal después de una operación quirúrgica. Frecuenta administrarse también para en el momento en que hay un dolor asociado a problemas de la próstata. Su nombre en la IUPAC es (8Y también)-8-[hidroxi-(piridin-2-ilamino)metilidene]- 9-metil-10,10-dioxo-10λ6-tía-9-azabiciclo[4.4.0] deca-1,3,5-trien-7-ona

10. Diclofenaco

El diclofenaco es otro antiinflamatorio usado para tratar dolores asociados a la artritis reumatoide y otros síntomas, además de para reducir el mal asociado a los periodos menstruales y para tratar la migraña. Cabe decir que este medicamento no sirve para impedir jaquecas ni tampoco para eludir otros géneros de problemas. Su nombre sistemático es ácido 2-(2-[(2,6-diclorofenyl)amino]fenil)acético.

¿Qué efectos secundarios pueden tener?

Pese a que muchos antiinflamatorios son de venta libre no debemos olvidar que son fármacos, fármacos que pueden ocasionar resultados consecutivos tanto aleatorios como socios a la sobredosificación. No dejan de ser substancias químicas que interactúan con nuestro organismo y que, pese a resultarnos ser tan útiles, el cuerpo puede interpretar su presencia como un tóxico al que batallar.

En el momento en que se ingiere cualquier fármaco se deben respetar las advertencias, en las cuales se señala la dosis diaria máxima en función de la edad, para qué exactamente dolencias se deben tomar y otras normas. Jamás se tienen que tomar estos medicamentos con el estómago vacío y siempre hay que respetar las horas entre una toma y la siguiente. En el caso de que estas indicaciones no sean respetadas se corre el peligro de sufrir problemas médicos que, si bien tienden a ser casos leves, pueden complicarse y suponer daños importantes.

Cerca de un 20% de la gente que consumen algún antiinflamatorio de manera inapropiada (en su mayoría abuso y mal uso) tienen la posibilidad de llegar a enseñar problemas estomacales como ardor, pesadez de estómago o dolor abdominal. Es común que haya inconvenientes digestivos y también intestinales ya que este tipo de fármacos tienen como inconveniente que irritan el epitelio del aparato digestivo.

El consumo de antiinflamatorios puede derivar en problemas estomacales serios. Si bien esto se da en un porcentaje bastante pequeño, de solo un 2% de los casos y mayormente socios a un uso abusivo de exactamente los mismos, puede provocar daños asociados a la irritación del tubo digestivo, entre ellos úlceras estomacales o en el duodeno. Aun se pueden ofrecer condiciones médicas graves como hemorragias internas.

Teniendo en cuenta todo esto, es primordial realizar un empleo responsable de los antiinflamatorios, aparte de tomar el adecuado para la dolencia médica que se padezca y recibir el seguimiento de un profesional. No todos y cada uno de los antiinflamatorios son iguales, cada uno tiene unos riesgos asociados y, además de esto, se deben tomar en cantidades diferentes dependiendo de la edad, el género de tolerante y la gravedad del proceso inflamatorio para el que se desea utilizar.

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