Los 12 tipos de demencia (causas y síntomas)

Cada año en el mundo se diagnostican mucho más de 8 millones de nuevos casos de demencia, cosa que hace que se estime que hoy día 50 millones de personas padezcan de esta condición clínica que altera dificultosamente la memoria, el pensamiento y las habilidades sociales hasta el punto de entorpecer de enorme manera en su historia.

Por desgracia y como sucede con todos esos trastornos que, de una manera u otra, afectan a la química del cerebro y a la salud psicológica, hay mucho estigma, tabúes y temores en torno a la demencia. Pero hay que hablar de ella, pues la demencia es la primordial causa de incapacidad en la tercera edad a largo plazo.

Los estudios indican que, a partir de los 65-70 años, afecta al 2% de las personas, cifra que se aumenta en mayores de 80 años, donde la incidencia es de más del 20%. Por ello, es importante entender la naturaleza de una enfermedad que, desgraciadamente, perjudica a muchas personas en el planeta.

En el producto de hoy y a través de las más recientes y prestigiosas publicaciones científicas (te animamos a consultarlas al final del producto para reforzar en aquello que necesites), exploraremos la naturaleza de la demencia, definiendo la enfermedad en sí y observando las peculiaridades clínicas de las nosologías asociadas a ella. Comencemos.

¿Qué es la demencia?

La demencia es toda aquella patología vinculada a daños a nivel neurológico en la que la persona ve afectada su memoria, pensamiento, habilidades sociales, razonamiento, comportamiento, entendimiento, charla, compresión, orientación, coordinación y control de las conmuevas; dando lugar así a una neurodegeneración que impide que el perjudicado lleve una vida autónoma.

En este sentido, la demencia no es una enfermedad como tal, sino un término que permite englobar a diferentes anomalías de la salud que cursan con las manifestaciones que comentamos y que, salvo salvedades que observaremos, acostumbran a manifestarse en una edad avanzada. Como hemos dicho, la demencia es la primordial causa de incapacidad en personas mayores.

Y alén de los cambios cognitivos que hemos visto, la demencia actúa asimismo con cambios sicológicos así como alteraciones de la personalidad, alucinaciones, agitación, comportamientos inapropiados, depresión, ansiedad e inclusive paranoia.

La demencia hace aparición siempre y en todo momento por daños a nivel cerebral o por una degeneración progresiva más o menos veloz de las neuronas cerebrales, situaciones que hacen que las comunicaciones químicas dentro del cerebro se vean cada vez más amenazadas. Y dependiendo del área cerebral afectada, la demencia tendrá un impacto preciso en la persona.

Hay trastornos que, de forma transitoria y reversible, pueden provocar síntomas similares a los de una demencia, como por servirnos de un ejemplo infecciones, resultados consecutivos de fármacos, hipoxia, envenenamientos, tumores cerebrales, etcétera, pero para que una nosología pueda ser considerada una demencia, esta ha de ser progresiva y también irreversible.

Y basado en esta idea, ya estamos listos para ver qué anomalías de la salud constituyen el grupo de los trastornos que conocemos como demencia, al ocasionar una pérdida progresiva e irreversible de las funcionalidades mentales lo suficientemente grave para que el día a día de la persona (e incluso su historia) se vea conminado.

¿Cuáles son las primordiales causas de demencia?

Al tratarse de un conjunto heterogéneo de anomalías de la salud, no es tan sencillo como parece saber precisamente las nosologías que pueden ser consideradas demencias (se han descrito mucho más de 100 patologías que podían estar socias a la demencia). Aun de esta forma, nosotros hemos recogido aquellas en las que hay más consenso. Veamos, ya que, cuáles son las demencias más frecuentes de todo el mundo.

1. Enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es la principal causa de demencia en el planeta. En verdad, se calcula que entre el 50% y el 75% de las situaciones de demencia están socios a él. El Alzheimer es un trastorno neurológico caracterizado por un progresivo deterioro de las neuronas cerebrales.

Mostrándose siempre tras los 65 años, esta lenta pero continua neurodegeneración hace una pérdida de la aptitud mental, de la memoria, de las habilidades físicas, de la conducta, del razonamiento, de la sociabilidad y, al final, en el momento en que el deterioro de las células cerebrales es bastante grave, del cuidado de las funciones vitales. En ese instante, el tolerante muere gracias a la neurodegeneración.

Lamentablemente, no existe cura, no entendemos las causas y lo único que tienen la posibilidad de hacer los fármacos recientes es progresar temporalmente la sintomatología para que la persona pueda, cuando menos, mantener su autonomía el mayor tiempo posible.

2. Demencia vascular

La demencia vascular es la segunda principal causa de demencia en el planeta, siendo responsable de entre el 20% y el 30% de las situaciones. En este caso, los cambios cognitivos y psicológicos vinculados a la demencia no brotan por una neurodegeneración propiamente esa, sino más bien por daños en los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro y, por ende, que dan oxígeno y nutrientes a las neuronas.

Hablamos de una demencia no de origen neurológico, sino de origen cardiovascular. Los problemas en los vasos sanguíneos (generalmente un endurecimiento de las arterias o derrames cerebrales) dañan el cerebro de diferentes maneras, con lo que la naturaleza y progreso de esta enfermedad es menos previsible que el Alzheimer.

Se trata del único tipo de demencia que realmente puede prevenirse, pues los hábitos de vida saludable reducen mucho el riesgo de que suframos accidentes cerebrovasculares que provoquen esta falta de irrigación sanguínea y los consecuentes daños neurológicos que, en ocasiones, pueden derivar en demencia. La pérdida de memoria no es tan evidente, pero sí los otros síntomas cognitivos y sicológicos.

3. Demencia con cuerpos de Lewy

La demencia con cuerpos de Lewy es la tercera principal causa de demencia, siendo responsable de entre el 10% y el 25% de las situaciones. Se trata de una patología causada por la degeneración y muerte de las neuronas cerebrales, con la peculiaridad de que se aprecia la existencia de unas proteínas esféricas anormales llamadas cuerpos de Lewy, las que se desarrollan dentro de las neuronas.

Se estima que son estas proteínas extrañas con forma de globo las que causan la progresiva muerte de las células nerviosas. El avance de la patología es más veloz que en el Alzheimer y, lamentablemente, no conocemos ni sus causas ni componentes de riesgo socios ni tenemos tratamiento.

4. Demencia frontotemporal

La demencia frontotemporal es la cuarta principal causa de demencia, siendo responsable de entre el 10% y el 15% de los casos. Se habla de una manera de demencia que aparece gracias a la neurodegeneración de las neuronas y consecuente pérdida de conexiones inquietas en los lóbulos de adelante y temporal del cerebro. De ahí el nombre.

Asimismo famosa como enfermedad de Pick, la demencia frontotemporal es aquella que perjudica singularmente al lenguaje, juicio, pensamiento y personalidad y es la más habitual en pacientes con edades entre 45 y 65 años, por lo que surge antes que el Alzheimer.

5. Creutzfeldt-Jakob

Dejamos el grupo de las causas más usuales de demencia y pasamos a hablar de aquellas patologías que, así sea pues son poco usuales o por el hecho de que raramente dan síntomas de demencia, son menos importantes a nivel de salud pública. Y empezamos con Creutzfeldt-Jakob, la enfermedad mucho más letal de todo el mundo. La única con un 100% de letalidad.

Es extrañísima, pues su incidencia es de menos de 1 caso por cada 1.000.000 de pobladores. La patología está causada por un prión, el género de patógeno mucho más simple de la naturaleza, siendo simplemente una proteína con capacidad infectiva.

El prión puede “infectarnos” a través del consumo de carne inficionada con la proteína, aunque esto no es lo más habitual. Lo más frecuente es que nosotros, gracias a fallos genéticos (heredados o no), desarrollemos estos priones, que son formas anormales (y también insolubles) de proteínas sanas de nuestro cuerpo. Los priones se amontonan en las neuronas y convierten a las proteínas sanas en nuevos priones, ocasionando de esta forma un rápido deterioro mental que da rincón a la demencia y, tras unos 6 meses del primer síntoma, a la desaparición.

6. Demencia enlazada al alcohol

La demencia vinculada al alcohol es, como su nombre indica, aquella forma de demencia en la que el daño neurológico está provocado por el consumo excesivo de alcohol. Todavía no sabemos si o sea debido al propio efecto tóxico del alcohol, a la carencia de tiamina (vitamina B1) debido a las carencias alimenticias que la gente alcohólicas acostumbran a tener o aun a los dos componentes.

Sea como sea, lo que está claro es que la gente alcohólicas están en riesgo de sufrir daños neurológicos irreversibles que cumplen con los síntomas cognitivos y psicológicos de la demencia. Por ello, es esencial soliciar asistencia cuando el problema todavía es reversible.

7. Demencia enlazada al SIDA

La demencia vinculada al SIDA es aquella forma de demencia que aparece en personas que han desarrollado la patología causada por el virus del VIH. Esta forma de demencia hace aparición por complicadas relaciones entre síntomas mentales y neurológicos. No todas y cada una las personas con SIDA desarrollarán demencia, pero ciertas sí. De hecho, el 7% de los pacientes en etapas avanzadas sin recibir medicación antirretroviral la desarrollan. En este sentido, la demencia socia al SIDA es parcialmente prevenible con los medicamentos antivíricos.

8. Demencia mixta

La demencia mixta es un concepto que hace referencia a que un individuo con demencia padece dicha demencia a consecuencia de la combinación de múltiples de las anomalías de la salud que vimos, por servirnos de un ejemplo, demencia vinculada al alcohol y Alzheimer. Es esencial estudiar las interrelaciones entre patologías para saber de qué forma abordar clínicamente la demencia.

9. Patología de Huntington

La enfermedad o corea de Huntington es un trastorno genético y hereditario en el que, gracias a errores en diferentes genes, se genera un progresivo deterioro de las neuronas cerebrales, cosa que deriva en los síntomas cognitivos y sicológicos propios de la demencia. En un caso así, la enfermedad actúa cerca de los 30-40 años. Y, a pesar de que no tenga cura, por suerte los fármacos recientes mejoran la sintomatología tanto en lo que a manifestaciones físicas como psiquiátricas tiene relación.

10. Encefalopatía traumática crónica

La encefalopatía traumática crónica se refiere a aquella forma de demencia que tiene un origen traumatológico. En este sentido, los cambios cognitivos y psicológicos se muestran por repetitivos traumatismos craneales. Las manifestaciones de demencia pueden no aparecer hasta años después, pero esta acumulación de traumatismos y consecuentes daños estructurales en el cerebro aumenta el riesgo de que broten.

11. Demencia por enfermedad de Parkinson

El Parkinson es una patología neurológica que, como entendemos, afecta a las capacidades motoras a causa de una progresiva degeneración del sistema nervioso. Al comienzo, se manifiesta con temblor en las manos; pero es en las etapas mucho más avanzadas, en el momento en que su aptitud de control muscular está más perjudicada, que puede surgir, en algunos casos, la demencia. En caso de que aparezca, su naturaleza es muy afín a la del Alzheimer, si bien la memoria puede permanecer intacta.

12. Demencia multiinfarto

La demencia multiinfarto es aquella que se lleva a cabo tras varios episodios de ictus, accidentes cerebrovasculares o infartos cerebrales, los cuales tienen la posibilidad de incluso ser asintomáticos pero dejar regiones cerebrales dañadas que, eventualmente y como secuela, tienen la posibilidad de dar rincón a la aparición brusca de la demencia.

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