Los cuatro contrincantes de la relación: la crítica

Los enemigos de las relaciones: la crítica.

Uno de los contrincantes de las relaciones y, indudablemente el más frecuente, es la crítica (los reproches). Es natural en el comportamiento humano que busquemos una explicación para nuestros sentimientos negativos y, con el tiempo, puede transformarse en el mal hábito de buscar siempre y en todo momento responsables. Terminamos analizando a todo aquél que se encuentra a lo que nos rodea en pos de equivocaciones u ofensas que justifiquen nuestros sentimientos negativos.

A veces, proseguimos la pista de las equivocaciones de nuestra pareja silenciosamente (no mencionamos nada para no generar un enfrentamiento), pero lo que provocamos es una acumulación de rabia o frustración que se transforma en resentimiento. Entonces, procuramos patrones subyacentes a los fallos de nuestra pareja y sacamos conclusiones que los comentan del tipo: “Siempre charlas de ti mismo! Nunca te importa lo que yo pienso!” (declaraciones de culpa) Esto mismo es la crítica, que es muy distinto de realizar un comentario crítico o expresar una queja.

Las protestas se centran en inconvenientes concretos, pero la crítica es un ataque directo a la personalidad del otro. De hecho, no criticamos una acción o comportamiento específicos sino a nuestra pareja como persona. Expresiones como “siempre y en todo momento” o “jamás” implican que la otra persona tiene un defecto de personalidad permanente. Esto puede tener efectos devastadores por el hecho de que hace que la víctima se sienta atacada, rechazada y herida. A menudo provoca que la pareja adquiera patrones de accionar en los que la crítica aparece cada vez con más frecuencia y también intensidad. Sin embargo, una protesta se dirige específicamente a un accionar o a una acción y no implica la negatividad de la crítica porque no culpa a nadie.

Lo que las quejas hacen es expresar una necesidad: “Hemos hablado mucho sobre tu día. Necesito un respiro, ¿podríamos hablar del mío?” ¿Cómo eludir o contraatacar la crítica? Si no estás contento con algo de tu relación, tienes que expresarlo como sea y eludiendo los ataques críticos. Puedes llevarlo a cabo de manera suave con un comentario franco y simple sobre el inconveniente que exprese tu necesidad de una forma efectiva. Por ejemplo: – Forma crítica: “Afirmaste que lavarias los platos, pero no lo has hecho. Nunca haces lo que me prometes” – Forma efectiva: “Todavía hay platos sucios en la cocina. Me gustaría que los lavaras” En otras palabras, el antídoto para la crítica es quejarse sin culpabilizar.

  • Charla de tus sentimientos usando frases de “Yo” y expresando necesidades positivas.
  • Impide usar frases de “Tú” y expresar juicios negativos, puesto que serán como un ataque para tu compañero.
  • Procura meditar en estas 2 cuestiones cada vez que necesites enfrentar un inconveniente o expresar tus necesidades: – ¿Qué emociones siento? – ¿Qué necesito de mi compañero en esta situación? ¿Qué tenemos la posibilidad de estudiar de la crítica?

Es muy importante luchar contra este enemigo de las relaciones ya que es el primero de ellos, y si lo eludimos, es muy posible que el resto no lleguen a mostrarse. Además de esto, tras cada protesta hay siempre un deseo.

Para trabajar con soluciones constructivas y hallar la realización recíproca, los dos debéis llevar a cabo el ahínco de dejar los rencores y la amargura. Debes ofrecerle a tu compañero la posibilidad de enmendar sus fallos o al menos de procurarlo antes de atacarlo y ponerlo a la defensiva. Si le dejas que actúe positivamente, les ayudará a conectar de forma sana a través de una comunicación honesta y abierta. Dejar visibles las intenciones de manera respetuosa les dejará evitar la necesidad de herir vuestros sentimientos. Es primordial que expreses tus sentimientos al terminado, aun en el momento en que es bien difícil y te hace sentir vulnerable. De hecho, la vulnerabilidad deja paso a la intimidad y la conexión. Es así como la pareja se convierte en un equipo capaz de calmarse y reconfortarse mutuamente.

Cuando la pareja es un equipo, se crea solidaridad en la relación, una sensación de unión. Entonces en el momento en que broten los problemas la pareja no se atacará sino que se apoyaran el uno al otro. Es normal que utilizar esta técnica nos parezca muy difícil, sobretodo teniendo en cuenta que los desafíos del día a día acentúan los enfrentamientos. Si expresas tus pretensiones positivas sin culpar a nadie, tu compañero te puede asistir.

Y si quieres mejorar todavía más, y medrar en tu relación, ves a terapia de pareja

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