Motivos para ir al psicólogo (y sus señales)

La cabeza no domina al cuerpo, sino que se convierte en cuerpo. Cuerpo y cabeza son una sola cosa.

Esta cita de Candace Pert, neurocientífica y farmacóloga estadounidense, nos ayuda a darnos cuenta de la importancia de proteger, en el contexto de un planeta lleno de estímulos constantes, agobio y demandas, nuestra salud mental y emocional.

Por desgracia, todo cuanto tiene que ver con el cerebro y sus posibles trastornos sigue siendo un tema tabú en la sociedad. Poco a poco, esto va cambiando, pero queda todavía mucho sendero por recorrer. Pero sea como sea, todos nosotros somos responsables de nuestra salud psicológica.

Y si bien intentemos siempre conservarla, hay veces que, tanto por causantes intrínsecos como extrínsecos, esta puede peligrar. Hay oportunidades que, sin procurarlo, la vida puede ponernos contra las cuerdas. Y es en ese instante cuando acudir a un psicólogo puede ser la mejor resolución viable.

Pero, ¿de qué forma sé cuándo es el instante de acudir a uno? ¿Qué motivos hay para ir al psicólogo? ¿Qué señales puedo tener para entender que necesito ir a uno? Si precisas encontrar respuestas a estas y muchas otras preguntas, deja de buscar. Has llegado al lugar conveniente. Y al lado de nuestro equipo de psicólogos, hemos preparado una selección de los principales motivos para asistir a terapia sicológica.

  • Si crees que lo necesitas, puedes encontrar tu sicólogo haciendo clic aquí.

¿Qué señales indican que puedo necesitar un psicólogo?

Antes de comenzar, deseamos dejar muy claro que absolutamente nadie conoce tu mente mejor que tú. Con esto deseamos decir que, si bien no encuentres ninguna señal aplicable a ti en esta lista, ante la menor duda de necesitar asistencia psicológica profesional, búscala. Dicho esto, observamos los principales fundamentos para acudir al sicólogo.

1. No hallas sentido a la vida

Es de manera perfecta habitual pasar por épocas mucho más difíciles donde nos cuesta localizar la motivación e inclusive en las que no encontramos sentido a nuestra vida. Aun de este modo, se sientes que estos sentimientos se van realizando poco a poco más intensos y se extienden demasiado en el tiempo, lo destacado sería que acudieras al sicólogo para encontrar el origen de estas emociones.

No olvides que el vacío emocional, la tristeza, la pérdida de interés por la vida, la carencia de esperanza, etcétera, son algunos de los síntomas más usuales de la depresión, una enfermedad mental grave que perjudica a mucho más de 300 miles de individuos en el mundo. Y la terapia sicológica, junto con la medicación, asiste para resolver muchos casos. Evidentemente, no tiene por qué ser depresión, pero sea como sea la situación, un psicólogo te ayudará a detectar el problema de fondo.

2. Has vivido un suceso traumático del que no te has recuperado

La muerte de un familiar, la pérdida de un amigo, una separación cariñosa, abusos físicos o sexuales… Existen muchas ocasiones traumáticas que pueden atentar contra nuestra salud emocional y que, aunque creamos que hemos superado, siguen ahí dentro haciéndonos daño. Por este motivo, si piensas que un trauma del pasado sigue afectando a tu salud emocional, lo mejor es acudir a un sicólogo. Codo con codo con él, lograras identificar el inconveniente y te ayudará a desarrollar tácticas para, de a poco, ir superándolo enserio.

3. Convives con alguna fobia

Se estima que entre el 6% y el 9% de la población mundial padece alguna fobia. A volar, a los espacios libres, a los espacios cerrados, a los perros, a hablar en público, a las arañas, a la obscuridad, a fallecer e inclusive a evaluar nuevas comidas. Sea como sea la situacion, si sientes que esta fobia está limitando tu vida o te hace pasar por ocasiones socialmente incómodas, lo mejor es asistir al sicólogo. La terapia sicológica puede ofrecerte herramientas para emprender este miedo irracional y conseguir que tenga el menor impacto en el día a día.

4. Vives con agobio

El agobio es una reacción habitual del organismo ante situaciones que representan un peligro. Por desgracia, vivimos en una sociedad que tiene, en el agobio, su primordial pandemia. Y si sientes que, por tu modo de vida, estás conviviendo de forma patológica con el agobio, lo destacado que puedes realizar, nuevamente, es asistir al psicólogo. Él o ella te dará las herramientas para que aprendas controlarlo e inclusive podréis abordar, con terapia, la ansiedad, en el caso de que se padezca esta patología.

5. Tienes un estado anímico generalmente bajo

Es habitual estar tristes ocasionalmente. Pero en el momento en que este decaimiento emocional se convierte en una tristeza constante que te impide encontrar exitación y disfrute en la vida, es momento de ponerse a cargo de un profesional. Un sicólogo te ayudará a advertir el origen de este estado de ánimo bajo y te dará las herramientas para utilizar cambios en tu modo de vida.

6. Andas (o has) desarrollando alguna adicción

Una adicción es un trastorno cerebral en el que desarrollamos una dependencia física y sensible a una sustancia, conducta o emoción. Al alcohol, al tabaco, a los juegos de azar, a las apuestas deportivas, a los juegos para videoconsolas, a la marihuana, al sexo, a la tecnología, a las comunidades, a la comida, al trabajo, a las compras e incluso a drogas estimulantes, depresoras o alucinógenas. Liberarse de una adicción es muy difícil y, en casos graves, la terapia sicológica se hace completamente fundamental.

7. Padeces algún trastorno de la alimentación

Los trastornos de la alimentación son patologías graves que no solo atentan contra la salud sensible, sino ponen en peligro asimismo la salud física. Se calcula que, en global, tienen una incidencia del 4,5% y encontramos patologías así como la anorexia, la bulimia, el trastorno alimentario compulsivo, el trastorno de rumiación, la neofobia alimenticia, la ortorexia o la vigorexia. Todos ellos necesitan, para su abordaje, de intervención sicológica.

8. Padeces síntomas físicos sin explicación médica

Dolores de cabeza, problemas intestinales, debilidad y fatiga, pérdida de peso… Si padeces síntomas afines a estos y los exámenes médicos determinan que no hay ninguna dolencia física que los explique, lo más viable es que se intente la somatización de algún trastorno emocional. Por ello, si piensas que este es el caso, lo mejor es buscar acompañamiento psicológico, pudiendo ser derivado, después, a un psiquiatra.

9. Has dejado de gozar lo que antes disfrutabas

La pérdida de interés por las ocupaciones que nos agradan es algo que puede ocurrir en determinadas temporadas por algún problema que tengamos. Aun de este modo, cuando no podemos encontrar explicación y/o se alarga bastante en el tiempo, lo mejor es buscar apoyo en un psicólogo. Juntos, mediante la terapia, podréis explorar el origen de este sentimiento y localizar resoluciones para recobrar la motivación.

10. Tus conocidos cercanos te dijeron que están preocupados por ti

Si bien tú sientas que andas bien y que a tu salud sensible no le sucede nada, si tus familiares, amigos o pareja te comentan que están preocupados por ti pues sienten que algo en ti ha cambiado, escúchalos. Es posible que ellos vean algo que tú no eres con la capacidad de ver. Indudablemente, que tus conocidos cercanos estén preocupados por tu salud mental es una señal de que, quizás, asistir al psicólogo sea una sabia resolución.

11. Tienes algún inconveniente con las relaciones personales

¿Hay problemas en el núcleo familiar? ¿Sientes que una relación amorosa se está convirtiendo en algo tóxico? ¿Te cuesta sostener las amistades? No olvides que los psicólogos no solo se centran en el sujeto, sino más bien en sus relaciones personales. Por ello, si piensas que puedes tener inconvenientes con tus familiares, hijos, amigos o pareja, lo mejor es buscar ayuda profesional. Después, observaremos si debe abordarse de manera individual o con terapias conjuntas.

12. Tu sueño está perturbado

La perturbación del sueño pertence a las principales señales de que algo, a nivel emocional, no marcha como debería. Si sientes que duermes menos (o más) que antes, que tu sueño es mucho más agitado y que te cuesta bastante conciliar el sueño, lo mejor es, de nuevo, buscar asistencia técnica en un sicólogo. El insomnio es un trastorno por sí solo que debe tratarse, pero es que también puede ser el síntoma de un problema de salud mental como puede ser la depresión. Por ello, frente a un sueño alterado (sin explicación), busca asistencia.

13. Necesitas aceptarte a ti

No todo debe ser negativo. Hay veces en las que sentimos que necesitamos aceptarnos mucho más, conocernos mejor, entender nuestra forma de ser o conectar con nuestras conmuevas. Si deseas profundizar más en tu mente, quien puede guiarte de la mejor forma posible es, indudablemente, un sicólogo. La terapia sicológica puede ser una muy vigorosa herramienta para beneficiar el desarrollo personal. Y está a disposición de todos.

14. Deseas aprender a administrar tus sentimientos

Muchas veces, entre los mayores problemas que afrontamos la gente es no ser capaces de gestionar nuestras conmuevas y sentimientos, con todas las implicaciones que esto puede tener en nuestra vida personal y profesional. Si sientes que no puedes controlar tus conmuevas (tanto positivas como negativas), un psicólogo, mediante la terapia, puede entrenarte a fin de que lo logres. Tú tienes el control de tu cabeza. Únicamente debes estudiar a dominarla. Y en este contexto, un psicólogo puede ser un fabuloso mentor.

Deja un comentario