Panel de expresión génica para valorar la progresión de la enfermedad de Huntington

La patología de Huntington es un trastorno neurodegenerativo hereditario autosómico dominante que se identifica por movimientos involuntarios, demencia y cambios de accionar. Los principales marcadores fisiopatológicos de la patología de Huntington se localizan en áreas específicas del cerebro, lo que dificulta el uso de biomarcadores para evaluar el curso clínico de la enfermedad, lo que es importante para el manejo del tolerante y los ensayos clínicos. Más allá de que se realizaron algunos avances en esta área con los biomarcadores de neuroimagen, estas medidas muestran una enorme variabilidad y no es un método muy asequible.

Un estudio de la Facultad de Leiden en los Países Bajos sugirió el uso de un panel de expresión genética, conformado por cinco genes de sangre periférica, para monitorear el avance y la respuesta al régimen en pacientes con enfermedad de Huntington.

Los autores de este trabajo destacan que los marcadores tienen que poder detectar cambios antes que aparezcan los síntomas clínicos, estar de forma fácil libres y responder adecuadamente a las intervenciones que cambian la enfermedad. Dada la conveniencia de juntar muestras de sangre y los adelantos en la tecnología de análisis de expresión génica, los investigadores eligieron investigar la viabilidad de emplear los cambios en la expresión génica en las muestras de sangre como biomarcadores.

Para realizar esto, usaron el llamado Salvia profundaGenera etiquetas moleculares para cada transcripción desde pequeños extractos de secuencia cerca de los extremos de todos los ARN mensajeros maduros. Por consiguiente, cada ARN mensajero se identifica mediante su marcador correspondiente y se puede cuantificar según su número. Por tanto, estimaron la expresión génica en tres muestras: controles, portadores de mutaciones asintomáticas que causan la enfermedad de Huntington y portadores que presentaban síntomas de la enfermedad. Primero, identificaron 167 genes asociados con las puntuaciones de desempeño clínico de los participantes. Entre ellos, se ha observado en modelos animales un enriquecimiento de genes implicados en el sistema inmunológico y genes ahora asociados a enfermedades.

Tras emplear un procedimiento alterno (PCR cuantitativa) para contrastar la proporción de los genes más esenciales en la misma muestra y otra muestra independiente, los estudiosos identificaron cinco genomas como los genes mucho más robustos e esenciales, ya que están relacionados con las puntuaciones motoras clínicas: PROK2, ZNF232, AQP9, CYSTM1ANXA3.

Aunque los resultados surgen de muestras de sangre y pueden no estar asociados con cambios en el cerebro, los autores sugieren que los cambios en la expresión en los cinco genomas pueden usarse como biomarcadores para valorar la progresión de la EH. Asimismo aseguraron que el próximo paso será comprobar los resultados de otras muestras y estudios longitudinales para su validación clínica. Además de esto, asimismo se pueden emplear como marcadores para valorar la contestación a distintas estrategias de régimen.

Al final, un estudio mucho más profundo de la implicación de los genes que conforman el genoma, la expresión de esos genes perturbados en la patología, podría abrir nuevas vías para estudiar el tratamiento de la patología de Huntington.

Referencia: Master A y de este modo sucesivamente. Presentación del desarrollo de biomarcadores para la patología de Huntington según lo preciso por secuenciación de transcriptomas en sangre periféricaEur J Hum Genet. 28 de enero de 2015. doi: 10.1038 / ejhg.2014.281.

  • Gaceta de genética médica
  • 14/02/2015
  • Enfermedad de Huntington

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