PENSAMIENTO ESTRATÉGICO – Qué es, peculiaridades y de qué manera aplicarlo

Meditar estratégicamente por el momento no es una actividad requerida una vez al año como parte del proceso de planificación de la estrategia de forma anual. Hoy mucho más que nunca se necesita la capacidad de realizar la estrategia de manera táctica, aparte de trabajar y meditar de forma estratégica. Pensar estratégicamente se volvió preciso a todos los escenarios para poder el éxito, tanto a corto como a largo plazo. La clave no es solo la aptitud individual de la gente, sino más bien asimismo la capacidad de involucrar a otra gente en un proceso estratégico continuo.

El pensamiento estratégico es un término que ha comenzado a hacer carrera en el campo del marketing, pero es perfectamente aplicable a otras áreas, aparte del negocio y el trabajo. En realidad, es un enfoque útil prácticamente en cualquier área. Tener una cabeza estratégica, esto es, conseguir una mentalidad maleable y adaptativa a la vida, puede ser un arma fundamental. En el artículo de Psicología-Online, vamos a reforzar sobre qué es el pensamiento estratégico, sus peculiaridades, algunos ejemplos y cómo aplicarlo.

Qué es el pensamiento estratégico

El pensamiento estratégico se define como el enfoque que mira el hoy con una perspectiva del futuro. En otras palabras, es una rivalidad cognitiva que deja predecir el efecto de las acciones, una visión en un largo plazo, creativa y orientada a la consecución de objetivos específicos. Como su nombre indica, el pensamiento estratégico implica una estrategia: un plan de acción coordinado y centrado en un resultado pertinente.

En el momento en que charlamos de pensamiento estratégico hacemos referencia a las próximas ideas:

  • Pensar en el futuro, detectar tendencias y diseñar estrategias para explotar las oportunidades.
  • Comprender la gama de problemas y variables que afectan al éxito en el negocio y aplicarlos a la toma de decisiones.
  • Admitir sus zonas atacables y las amenazas de la competencia.
  • Ver hacia el futuro.
  • Meditar de manera global.

¿Cuál es el propósito del pensamiento estratégico? Identificar las criticalidades que hay que enfrentar y los caminos a continuar para alcanzar el futuro deseado. Este pasaje responde a la pregunta siguiente: ¿Qué debo considerar para lograr mi propósito?

El pensamiento estratégico implica concebir y elegir desafíos que necesitan el pensamiento creativo, esos que no prevén resoluciones prefijadas, articulando entonces estos retos en afirmaciones que apelan al pensamiento imaginativo. A través del pensamiento estratégico, uno permanece abierto a tomar varias direcciones y estimar una gama mucho más extensa de opciones.

Características del pensamiento estratégico

El pensamiento estratégico es concreto y se centra en desarrollar una dirección o un sendero hacia el futuro. Implica detectar los temas críticos que deben abordarse y encontrar el camino para avanzar hacia el futuro esperado.

Una esencial rivalidad afectiva que acompaña al pensamiento estratégico es la conciencia de los óbices que nos apartan de nuestro objetivo, definida como la aptitud para detectar lagunas. El pensamiento estratégico nos hace estar atentos a las discrepancias entre la situación de hoy y lo que se desea o es requisito conseguir. Esta competencia tiene relación a la manera en que se recibe y procesa la información implícita.

Pero el pensamiento estratégico no se aprende con un manual. Varios lo equiparan a caminar, nadar o andar en bicicleta, en tanto que no es algo teórico, sino que está aprendido y reforzado por la práctica. Observemos cuáles son las especificaciones del pensamiento estratégico, primordiales para alcanzar los objetivos deseados, y de qué manera desarrollarlo:

  • Saber a dónde deseamos ir: debe haber un objetivo o un propósito precisamente definido, en caso contrario cualquier estrategia no tiene sentido. Revela de qué forma entender lo que deseas en la vida.
  • Saber en qué punto nos encontramos: es necesario tener la aptitud de definir cuál es la situación actual y cuán lejos está el propósito a alcanzar.
  • Comprender de qué forma definir el camino a continuar: es el elemento clave de la estrategia. Se trata de diseñar de qué forma llegar a eso que nos planteamos.
  • Saber de qué forma autoevaluar y corregir: el pensamiento estratégico requiere flexibilidad para supervisar constantemente lo que se hace y ser capaz de redefinir el sendero.

Ejemplos de pensamiento estratégico

Cuando hablamos de pensamiento estratégico, podemos realizar referencia a múltiples contextos. Por una parte, una de las ocasiones mucho más evidentes que ejemplifica esta clase de pensamiento es cuando una persona quiere abrir su propia compañía. Precisa pensar, investigar y determinar un plan que la lleve a lograr su propósito, en un caso así, que su negocio sea productivo y pueda vivir de ello. Todo este desarrollo supone la utilización del pensamiento estratégico.

Por otro lado, en el campo personal asimismo podemos encontrar ejemplos de qué manera en el momento en que una pareja tiene que definir su porvenir, por ejemplo, si desea tener hijos/as, dónde quieren vivir, a dónde se desean ir de vacaciones, etc. En definitiva, todas estas circunstancias requieren de un análisis profundo y del uso del pensamiento estratégico para hallar la mejor forma de lograr los objetivos personales, sean cuales sean.

Cómo aplicar el pensamiento estratégico

Hay muchas formas de utilizar el pensamiento estratégico, desde el juego de ajedrez hasta el lanzamiento de hipótesis diarias y su prueba. Sin embargo, para progresar nuestro pensamiento estratégico, tenemos la posibilidad de hacernos las próximas cuestiones:

  • ¿Qué tenemos la posibilidad de realizar bien?
  • ¿Qué podríamos mejorar aún?
  • ¿De qué forma tenemos la posibilidad de convertir nuestros puntos fuertes en oportunidades?
  • ¿A qué óbices nos encaramos?
  • ¿Cómo puedo cuestionar la forma en que hacemos las cosas en este momento?
  • ¿Quiénes van a ser nuestros contendientes en cinco o diez años?
  • ¿De qué forma va a emplear la multitud nuestros productos/ servicios en los próximos diez años?
  • ¿Cómo afectarán las nuevas tecnologías a nuestro negocio?
  • ¿Qué descubrimientos o tendencias surgidas en otros campos son o van a ser útiles para nuestra actividad?
  • ¿De qué forma pueden influir en nuestra actividad los cambios políticos y económicos?
  • ¿Cuándo fue la última vez que tomé medidas para realizar situación una visión estratégica?
  • ¿Con quién deberíamos trabajar para aumentar nuestra ventaja competitiva?

De todos modos, el pensamiento estratégico se puede utilizar en cualquier ámbito profesional o personal, únicamente hay que detectar el aspecto de nuestra vida que queremos prosperar y enfocarnos en un plan para conseguirlo.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no disponemos facultad para realizar un diagnóstico ni sugerir un tratamiento. Te invitamos a asistir a un sicólogo a fin de que trate tu caso particularmente.

Si deseas leer mucho más artículos parecidos a Pensamiento estratégico: qué es, características, ejemplos y de qué forma aplicarlo, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología cognitiva.

Bibliografía

  • Mance, M., Murdock, M. C., Puccio, G. J. (2013). Leadership creativa. Competenze che guidano il cambiamento. Milán: Franco Angeli.

Deja un comentario