¿Por qué cultivar las relaciones es un hábito saludable para el cerebro?

Sabemos que la alimentación y el ejercicio físico juegan un papel primordial para beneficiar nuestra salud cerebral. Asimismo disponemos claro lo esencial que es alentar cognitivamente nuestro cerebro a fin de que sea más resistente al envejecimiento. A esta lista, hay que añadir también el papel clave de las relaciones sociales.

La ciencia ha relacionado el hecho de mantener una vida social activa con la disminución de las tasas de discapacidad y mortalidad, de este modo como con un menor peligro de sufrir depresión y mejores capacidades cognitivas.

Los vínculos sociales nos hacen mucho más felices

Hay algunos vínculos sociales que influyen muy de forma positiva en nuestro confort y que benefician la vitalidad de nuestra mente. Hablamos, por poner un ejemplo, a las amistades próximas, a los vínculos de familia fuertes, o a una relación de pareja exitosa.

El aislamiento popular es una tendencia que se aguza conforme nos hacemos mayores. La jubilación o la pérdida de conocidos cercanos, entre otros causantes, a menudo contribuyen a una progresiva disminución de las relaciones sociales. Sin embargo, es exactamente en esta etapa cuando resulta particularmente importante cultivar las relaciones con otras personas.

Hay que eludir el aislamiento social en cualquier etapa de la vida, porque la relación con los demás nos aportará gigantes beneficios cognitivos. O sea de esta forma pues el cuidado de las relaciones sociales está inherentemente relacionado al uso del lenguaje, de la memoria, de la aptitud de planificación, asimismo a la empatía, a la capacidad de ponerse en el lugar del resto, etc. Todo ello es una excelente forma de estimulación cognitiva.

¿Qué podemos hacer para cultivar nuestras relaciones sociales?

Si bien es cierto que con la edad puede valer un tanto mucho más animarse a conocer novedosas personas, es necesario, al menos, salir de casa y sostener el contacto con esos que ya conocemos: nuestros familiares, amigos o vecinos. Esto también nos ayudará a estar cada día de todo lo que pasa en nuestro ambiente.

No siempre tenemos en todo momento que nos gustaría. Pero eso no tiene por qué razón jugar en nuestra contra. Lo que prima en esto de las relaciones sociales es la calidad y no tanto la cantidad.

Aun de este modo, es importante que reservemos cierto tiempo para hallarnos con el resto. Ir al cine, al teatro, a tomar un café o comunicar actividades que nos resulten agradables. Otra idea interesante es la de realizar cosas nuevas, como por poner un ejemplo probar sitios de comidas, visitar lugares que desconocemos o iniciar nuevas ocupaciones juntos.

Para conocer gente y crear nuevos vínculos, asimismo puede resultarnos de ayuda el formar parte en asociaciones, clubs o en actividades de voluntariado. A los beneficios lúdicos y culturales que estas actividades nos aportarán hay que sumar los intrínsecos a las relaciones sociales, sea mediante el cuidado de nuestros contactos como, quizás, por la creación de nuevos vínculos que pueden ser de lo más enriquecedores.

Relaciones personales y de calidad

En la era de internet y las redes sociales, es lógico que nos valgamos de ellas para sostener el contacto con nuestros amigos y seres queridos en la distancia. Estas herramientas pueden resultarnos de gran ayuda para conectarnos con personas que, de otra manera, no sería viable o para ordenar encuentros.

Pero no se debe olvidar la relevancia del cuidado de las relaciones en persona y de las conversaciones frente a frente. Las relaciones reales tienen unas peculiaridades que nos aportan unos provecho mentales que son insustituibles.

 

Deja un comentario