Principios para sostener una aceptable relación de pareja

Los principios para tener una aceptable relación de pareja pasan por una amistad. La amistad es un pilar básico en una relación de pareja. Las parejas tienen que conocerse íntimamente – estar bien versadas ​​en los gustos, disgustos, rarezas de la personalidad, esperanzas y sueños del otro. Tienen que tener un respeto constante el uno para el otro y expresar su afición en el día a día

Principios para mantener una aceptable relación de pareja

1. Comparte los mapas del amor

El primero de los Siete Principios, según John Gottman, para hacer que el matrimonio funcione es comunicar mapas del amor. Los mapas del amor son la parte del cerebro donde se almacena toda la información importante sobre la pareja, es decir, sus gustos y desazones, sus esperanzas y sueños, sus triunfos y traumas, etcétera. Es lo que comúnmente aprendemos y compartimos cuando salimos o cortejando a alguien, y lo que requerimos para seguir aprendiendo y distribuyendo en el momento en que nos encontramos en una relación a largo plazo. Las parejas emocionalmente capaces están íntimamente familiarizadas con el planeta del otro.

2. Alimenta el cariño y la admiración

El segundo de los Siete Principios para lograr que el matrimonio ande es nutrir el cariño y la admiración. Esta es la base de amistad de una relación. El cariño y la admiración son dos de los elementos más cruciales en una relación gratificante y duradera. Los Profesores de las relaciones se admiran  y toman tiempo para alimentar su afición y admiración.

3. Conéctate

El tercero de los siete principios para hacer que la relación ande es el buscar la conexión. En una relación, cada integrante debe dedicar atención, afecto, humor o acompañamiento al otro, lo que le permitirá conectar afectivamente. Podemos responder recurriendo a esas promociones o dándonos la espalda. Esta es la base de la conexión emocional, el romance, la pasión y una aceptable vida sexual. Volviéndonos hacia, establecemos lo que John Gottman llama “la cuenta corriente emocional”, poniendo buena intención en el banco para un día lluvioso.

4. Deje que su pareja le influya

El cuarto de los siete principios para lograr que la relación ande es dejar que tu pareja te influya. Recuerda, para tener predominación en una relación, se debe estar presto a ser influenciado y a compartir el poder. O sea singularmente importante para los hombres. Según la investigación de John Gottman: “Cuando un hombre no está dispuesto a comunicar el poder con su pareja, hay un 81 por ciento de probabilidades de que su matrimonio se autodestruya” (Gottman y Silver, 1999).

5. Resuelve tus inconvenientes

El quinto de los siete principios para construir una aceptable relación de pareja es resolver los problemas. Todas y cada una de las parejas tienen problemas. La diferencia entre los que triunfan y los que fallan en la relación es de qué forma manejan sus problemas. Hay 2 tipos de problemas, los inconvenientes solubles y los perpetuos. Los problemas solubles, como su nombre recomienda, tienen la posibilidad de resolverse con una buena comunicación, o con aceptación de lo que no se puede cambiar. Los perpetuos los consideraremos “campos de minas”.

6. Sobrepasar los bloqueos o campos de minas

Los inconvenientes, perpetuos son como campos de minas donde cada vez que se pisa, alguna bomba explota. Estos son los problemas que se discuten constantemente y donde ambos se hacen daño, y sienten tal y como si estuviesen en un callejón sin salida. La meta de terminar al bloqueo no es solucionar el inconveniente, sino pasar del bloqueo al diálogo. El conflicto del estancamiento probablemente será siempre y en todo momento un problema perpetuo en tu relación, pero un día podrás hablar de ello sin que les hirais el uno al otro. Aprenderás a vivir con el problema

7. Crear un concepto compartido

El último de los siete principios para sostener una buena relación de pareja es crear un significado compartido. Todos somos filósofos, buscando concepto en la vida y nuestras relaciones. El matrimonio no se trata sólo de criar a los pequeños, repartir las tareas y llevar a cabo el cariño. También puede tener una dimensión espiritual o trascendental que debe ver con la creación de una vida interior en común, una cultura rica en símbolos y rituales y una apreciación de sus papeles y metas que les unen, que le llevan a entender a cada uno de ellos lo que significa ser parte de la familia en la que les habéis transformado.

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