¿Qué es y de qué forma solicitar la incapacitación judicial en el Alzheimer?

La incapacitación judicial es un trámite que se utiliza para determinar el tutor de la persona enferma, cuando esta por el momento no puede tomar resoluciones por sí sola. Si una persona que sufre Alzheimer en fase avanzada por el momento no puede tomar resoluciones por sí sola se puede acudir a este procedimiento, que se acostumbra plantear como último recurso.

Existen otras herramientas legales de prevención jurídica, como los poderes precautorios generales, la autotutela o el testamento escencial, que pueden ser de gran utilidad en el inicio de la patología de Alzheimer.

¿Quién puede solicitar la incapacitación judicial de un individuo con Alzheimer?

Cuando se hace preciso pedir la incapacitación judicial de una persona enferma, así sea porque sufre Alzheimer o porque sufre o ha sufrido algún otro desarrollo o accidente, es pues ella por el momento no puede comenzar ningún género de trámite de manera autónoma.

La persona que, en su lugar, puede comenzar la solicitud de incapacitación judicial es el cónyuge o los descendientes (hijos o nietos), ascendientes (progenitores o abuelos) o hermanos. En su sitio, si fuera preciso, asimismo puede llevarlo a cabo el Ministerio Fiscal.  

¿Cuándo se puede iniciar la petición de incapacitación judicial?

La petición de incapacitación judicial puede solicitarse si antes no se han firmado unos poderes preventivos o una autotutela, mecanismos legales que resultan útiles para no tener que llegar a este radical; en cualquier momento en el que la aptitud para tomar resoluciones de la persona enferma esté muy comprometida.

Si la familia está desprotegida en lo relativo a la toma de decisiones sobre el enfermo, es recomendable recurrir a la incapacitación. A través de un procedimiento judicial, el juez sentenciará quien va a ser el tutor de la persona enferma. En esta sentencia se detalla la extensión y los límites de la incapacitación.

Un desarrollo de último recurso

La incapacitación judicial para personas con Alzheimer no es un desarrollo sencillo. Puede ser emotivamente duro y costoso en lo económico. No obstante, es la última alternativa que tienen a su alcance los familiares para resguardar a la persona enferma de sus resoluciones en campos rutinarios, por servirnos de un ejemplo, respecto a sus finanzas o a temas médicos. También en situaciones más excepcionales, como la compraventa de bienes o la administración de depósitos bancarios.

En todo caso, el tutor siempre y en todo momento permanece bajo la supervisión del fiscal y el control del juez, a quien debe de rendir cuentas anualmente sobre las resoluciones tomadas. 

¿Cuánto cuesta la incapacitación judicial y dónde hay que pedir? 

Esta solicitud debe iniciarse ante un juez. El coste del proceso es alto y puede estar entre los 1.000 y los 2.000 euros, precisamente.

Por eso es esencial que, ante el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer y mientras el enfermo sea capaz, hayamos efectuado todas y cada una de las gestiones primordiales para no tener que llegar a la incapacitación judicial, un proceso doloroso y costoso para los familiares.

Información avalada por el Colegio de Notarios de Cataluña.

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