¿Qué relación hay entre diabetes y Alzheimer o demencia?

A pesar de que los mecanismos tras la relación entre diabetes y Alzheimer no están precisamente establecidos, diversos estudios enseñaron una relación entre sufrir diabetes (en especial de tipo 2) y un menor desempeño cognitivo, tal como un mayor peligro de demencia. Además de esto, hay muchas indagaciones que proponen una conexión entre diabetes y Alzheimer.

¿Hay una relación entre diabetes y demencia?

Diversos estudios epidemiológicos apoyan la presencia de una relación entre diabetes y alzheimer o demencia, a pesar de que los mecanismos que mediatizan esta relación aún son objeto de mayor investigación científica. Es conocido que la diabetes puede ser causa de daños en los vasos sanguíneos y, por este motivo, es considerada un aspecto de peligro para la demencia vascular, que es la segunda causa de demencia (después de la enfermedad de Alzheimer).

No obstante, aparte de la demencia vascular, la diabetes también se ha asociado a otras causas demencia, como la patología de Alzheimer. Particularmente, se ha visto que personas con altos niveles de glucosa en sangre, como pasa en la diabetes tipo 2, presentan mayores escenarios de proteína beta-amiloide, relacionada con la neuropatología de la patología de Alzheimer. Esto podría ser dado a que las personas con diabetes presentan una menor aptitud de los tejidos corporales, entre ellos el inquieto, para emplear la glucosa (azúcar) y responder a la insulina.

Hay estudios científicos que, en modelos experimentales de diabetes en roedores, han identificado 2 mecanismos principales latentes a la demencia relacionada con la diabetes: resistencia cerebral a la insulina (produciéndose una perturbación en la transmisión de esta hormona) y amiloidogénesis (acumulación de depósitos de beta-amiloide en el cerebro), sin excluir la aparición de otros procesos relacionados con la neuroinflamación o el agobio oxidativo. A resultas de estos cambios patológicos se desencadenaría la neurodegeneración y la consecuente perturbación cognitiva. 

Así, la diabetes es un factor de peligro para el desarrollo de deterioro cognitivo y, cuando ahora existe cierto deterioro, se relaciona con un mayor peligro de que empeore hasta convertirse en demencia o de que se genere una evolución más rápida del desarrollo.

¿Cómo tenemos la posibilidad de impedir o supervisar la diabetes?

Como resulta lógico, la prevención de la diabetes o el control efectivo de exactamente la misma será la base para minimizar un posible deterioro cognitivo más adelante, así sea a consecuencia de la enfermedad de Alzheimer o de otras causas de demencia. Las sugerencias para prevenir o supervisar la diabetes incluyen:

  • Seguir las indicaciones de los expertos médicos y sanitarios para controlar el azúcar y tomar adecuadamente la medicación si se requiere, sin olvidar el control de otros factores de peligro cardiovascular, como el colesterol o la presión arterial.
  • Evitar el sobrepeso y, particularmente, la obesidad. El perder peso es particularmente eficaz en la reducción del riesgo de diabetes. 
  • Recordar que la actividad física regular es clave en la promoción de la salud y, particularmente, un enorme aliado para supervisar los escenarios de azúcar en sangre y, por consiguiente, del control y la prevención de la diabetes.
  • Llevar una dieta saludable y balanceada, como la dieta mediterránea, con las adaptaciones necesarias para supervisar los niveles de glucosa en sangre. De este modo, si se padece diabetes o se tiene un prominente peligro de padecerla, hay que prestar atención a la ingesta de azúcares en la dieta cotidiana, tal como seguir indicaciones específicas respecto a los hidratos de carbono.
  • No fumar

Muchos son los estudios que aportan evidencias a nivel científico acerca de la relevancia de llevar un estilo de vida saludable en tanto que, así mismo, no solo protegeremos nuestro corazón, sino va a ser una gran impulso para supervisar la diabetes o el riesgo de padecerla, además de contribuir a impedir el Alzheimer y otras maneras de demencia, tal y como recomienda la OMS.

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