Sistema ventricular del cerebro: partes, peculiaridades y funciones

El sistema inquieto dirige todas las operaciones de nuestro cuerpo. Este se constituye de distintas estructuras y otros sistemas que interaccionan entre sí, dando permiso su correcto funcionamiento.

Entre esos sistemas nos encontramos el ventricular, que aunque simple a primer aspecto cumple con una sucesión de funciones fundamentales que influyen de forma directa en la salud de nuestro encéfalo.

A lo largo de este producto vamos a reforzar sobre qué es el sistema ventricular, hablando de qué forma es su desarrollo a lo largo de la capacitación del sistema nervioso, sus funciones y, también, ciertas patologías que puede presentar.

¿Qué es el sistema ventricular?

En el cerebro encontramos unos huecos, unas cavidades llamadas ventrículos, el conjunto de las que recibe el nombre de sistema ventricular. Se trata de un sistema que bien lo podríamos comparar con unas tuberías, un sistema compuesto por múltiples construcciones en forma de cavidades que se conectan entre ellas.

Pese a que los ventrículos son de fachada vacía y simple, verdaderamente estas cavidades cumplen con funcionalidades fundamentales para el sistema nervioso, siendo el origen del líquido cefalorraquídeo (LCR), un líquido transparente que baña el encéfalo y la médula espinal.

Formación del sistema ventricular

El sistema ventricular se desarrolla al tiempo que el resto del sistema inquieto central, facilitando durante todo el desarrollo la circulación del LCR. Entre los primeros hitos en el avance de este sistema se acontece en el día 26 del desarrollo embrionario (4ª semana), que es cuando empieza la diferenciación del ventrículo óptico. Más tarde comienza a generarse una evaginación en la línea medial del mesencéfalo que, más tarde, formará el acueducto cerebral o de Silvio.

Cerca de la 6ª semana comienza el desarrollo del foramen interventricular, dando comienzo a la capacitación de los plexos coroideos de los ventrículos laterales. Desde ese momento, los surcos y la segmentación se vuelven algo mucho más notorio a simple vista. Pasadas varias semanas mucho más, la excelencia ventricular medial y lateral aumentan en tamaño, lo que hace que la manera esférica del ventrículo lateral mucho más primitivo se convierta en una C. Comienzan a hacerse más conocidos los cuernos de los ventrículos laterales y se forma un pequeño saco en el piso diencefálico, que en el futuro se transformará en el tercer ventrículo.

En el lapso de las 7ª y 8ª semanas se alcanza el final del desarrollo de capacitación del sistema ventricular. Es ahora mismo en el que los cuernos terminan por definirse, quedando constituida la manera de los ventrículos casi terminantemente. La parte ístimica se comprime por el cerebelo, que aún está en crecimiento, y se extienden muchas vellosidades en la línea media.

Elementos de este sistema

El sistema ventricular se compone por cuatro ventrículos, los que se encuentran conectados entre sí mediante múltiples aperturas y canales. A continuación veremos en hondura cuáles son sus partes:

1. Ventrículos laterales (I y II V)

Los ventrículos laterales son el primer y el segundo ventrículo, siendo las cavidades mucho más grandes. Se ubican en hondura en los dos hemisferios cerebrales y muestran un asta anterior que se orienta hacia al lóbulo de adelante, y un asta posterior que lo realiza hacia el lóbulo temporal. Estos 2 ventrículos se conectan a través del tercer ventrículo por el orificio interventricular de Monro. Ambos tienen forma de C y su volumen incrementa conforme van pasando los años.

En el interior de cada uno encontramos los plexos coroideos. Las paredes y el techo de ambos ventrículos están formadas por estructuras neurales, las que constituyen los lóbulos frontal, parietal, temporal y occipital, además de asimismo núcleos de la base y el cuerpo calloso. Podemos identificar en ellos el asta frontal (lóbulo frontal), el cuerpo ventricular (lóbulos frontal y parietal), asta occipital (lóbulo occipital) y el asta temporal (lóbulo temporal).

2. Tercer ventrículo (III V)

El tercer ventrículo es una cavidad en forma plana y delgada, con forma afín a la de una cabeza de pájaro. Es una cavidad única, más pequeña que los ventrículos laterales y de localización central. Como hemos comentado, se conecta a los ventrículos laterales a través de los agujeros de Monro y con el resto del sistema ventricular a través del acueducto de Silvio.

Dentro suyo podemos encontrar también los plexos coroideos, en concreto en su techo. Las paredes de este ventrículo están formadas por estructuras del diencéfalo, núcleos del tálamo y del hipotálamo. En su extremo posterior se ubica la glándula pineal, responsable de la producción de melatonina, hormona que regula los ciclos de sueño y vigilia.

Tercer ventrículo

3. Cuarto ventrículo (IV V)

El cuarto ventrículo está ocupando un espacio que va desde el acueducto mesencefálico hasta el canal central de la parte de arriba de la medula espinal.

Su piso, esto es, la área que forma la base de esta cavidad, está formada por la fosa romboidal y se comunica con el canal central a través de los orificios de Luschka y Magendie, unas partes de las que sale el LCR hacia el espacio subaracnoideo. Esta cavidad se conecta con las cisternas subaracnoideas, las que dejan que el LCR llegue al espacio subaracnoideo.

Si nos transportamos por dentro de los ventrículos y llegamos a la medula espinal, observaremos que los ventrículos siguen a través del canal ependimario. Este canal se trata de una cavidad que nace en el final del cuarto ventrículo y que recorre la medula por la parte interior hasta terminar en la primera vértebra de la zona lumbar.

Cuarto ventrículo

Funcionalidades del sistema ventricular cerebral

Si bien pueda parecer un sistema muy simple por el mero hecho de estar conformado por cavidades, lo cierto es que el sistema ventricular cerebral realiza varias y fundamentales tareas que son las siguientes.

1. Producción de LCR

Como hemos citado antes, la principal función de los ventrículos cerebrales es producir el líquido cefalorraquídeo. Igualmente, cabe decir que el sistema ventricular no son el único conjunto de construcciones que forman este líquido, como por ejemplo el espacio subaracnoideo, sí que podemos destacar que los ventrículos están muy implicados en la fabricación de este líquido. Esta sustancia lubrica las construcciones neurales.

Cerca del 80% del LCR es sintetizado en los plexos coroideos, y es el producto resultante del filtrado de la sangre que pasa a través de ellos. El volumen total de este líquido en un individuo adulto es de unos 150 ml. Se produce y absorbe regularmente a un ritmo de 0,3 ml por minuto, por lo que su volumen total es renovado totalmente unas 3 ocasiones cada día.

2. Flotabilidad cerebral

El LCR hace que el cerebro se encuentre en flotación. Esto puede parecer algo poco esencial de primeras, pero provoca que el peso relativo del cerebro disminuya muchísimo, pasando de unos 1.400 gramos a unos 50 gramos. Esto se traduce en que nuestra cabeza “no nos pesa” tanto.

3. Preservación del cerebro

Gracias a que generan LCR, los ventrículos asisten a mantener la homeostasis interna cerebral, sosteniendo constante y adecuada la presión intracraneal. Añadido a esto, el sistema ventricular ayuda a eliminar restos, evitando infecciones y daños mortales para nuestro cerebro.

Es primordial comprender que el cerebro es un órgano muy sensible a cualquier cambio químico y físico dentro del cráneo, con lo que un sistema ventricular perturbado en el que no se genere suficiente LCR (o que se produzca bastante) puede suponer daños a nivel cognitivo, si bien de forma indirecta.

4. Inmunoprotección y protección física

Como última gran función del sistema ventricular, asociada de forma directa a su producción de LCR, tenemos visto que este líquido nos resguarda frente a agentes externos, los cuales podrían suponer un riesgo infeccioso para nuestro encéfalo.

Añadido a esto, el LCR forma un efectivo amortiguador de golpes, haciendo que caso de que suframos un accidente el traumatismo cerebral se suavice aunque se puede destacar que no es 100% efectivo y siempre se corre el peligro de que haya lesión a nivel cortical, sobre todo si el impacto fué muy fuerte.

Anomalías de la salud del sistema ventricular

El sistema ventricular puede sufrir varias alteraciones y anomalías de la salud, las cuales condicionan no únicamente la salud de nuestro encéfalo sino también pueden traer consigo problemas para todo el organismo:

1. Hidrocefalia

La hidrocefalia es ocasionada por una producción excesiva de LCR. A medida que este trastorno va a mucho más se marcha acrecentando la presión intracraneal, lo que puede suponer daños a nivel cerebral como atrofia, trastornos metabólicos y cognitivos. En los peores casos, la hidrocefalia puede suponer la muerte del individuo.

2. Ventriculitis

La ventriculitis es la inflamación de los ventrículos cerebrales, lo que hace que se eleve la presión intracraneal y altera asimismo la circulación del LCR. Esta condición médica puede venir acompañada de hidrocefalia, encefalitis y también inflamación del cerebro.

3. Meningitis

La meningitis es la inflamación de las meninges gracias a algún agente infeccioso, comunmente hongos, virus y bacterias. Esta inflamación hace un aumento en la presión intracraneal, realizando bien difícil la circulación del LCR y dando rincón a diferentes síntomas, primordialmente dolores de cabeza, náuseas, fiebre, sensibilidad a la luz y en los peores casos deterioro cognitivo e incluso muerte.

4. Patología de Alzheimer

En la enfermedad de Alzheimer se genera un deterioro cognitivo provocado por la muerte de neuronas, fenómeno que va a más conforme se va avanzando en exactamente la misma enfermedad. Esto causa una reducción de la consistencia neuronal, lo que hace que los ventrículos se vuelvan cada vez más enormes pues llenan el espacio que queda como consecuencia de la pérdida de volumen cerebral.

5. Esquizofrenia

En los últimos tiempos se ha ido investigando poco a poco más la viable relación entre la esquizofrenia y la perturbación del sistema ventricular. Se cree que las personas que padecen este trastorno siquiátrico podrían tender a enseñar una mayor dimensión en los ventrículos cerebrales, teniendo una mayor dilatación ventricular y una disminución cortical significativa.

Deja un comentario